jueves, 16 de enero de 2014

Pupilas del pasado...

Caminaba de prisa, como siempre lo hacía, con pasos pequeñitos y la cabeza en alto; el aire de la tarde  meneaba su pelo siempre despeinado, su vestido volaba, las botas hacían ruido con los tacones altos que sonaban en la acera y sus muchas pulseras titilaban con la luz de la tarde que caía.
Iba a dar el siguiente paso y de pronto sintió que alguien la miraba, giró sobre su pies y al voltear la cabeza se encontró con sus ojos. Esos ojos de antaño, quizá un poco más viejos y siempre un poco raros. Sus ojos escarchados como ella los llamaba.
  Lo vio frente a frente y en sus pupilas brillantes se reflejaron los momentos compartidos que guardaban y en un instante  mágico volvieron a sentir las almas conectadas. 
Entonces le sonrió y meneó la cabeza de esa forma tan suya,  él le sonrió a su vez dándole  esa mirada pícara y descarada y bajando la cabeza como si saludara momentos que habían sido tan solo de los dos y nadie recordaba.
Sin dejar de sonreír giró sobre sus pies y siguió su camino. Él se quedó parado, siguiéndola con la mirada hasta verla perderse en medio de la gente... cruzó la calle silbando, entró a su oficina y el día continuó como si nada...



Espejito, espejito...¿es hora del botox?

El espejo no miente...Pasaron los Forties, pasaron los mid forties y hoy, que me enfilo vertiginosamente a los 50, decidí que tal vez era hora de acercarme al tan socorrido remedio que muchas amigas mías usan desde los treinta y tantos... el botox.
Total hice una cita y medio nerviosa llegué puntual —aunque ustedes no lo crean— y me senté a esperar que el doctor me recibiera mientras una señorita nos colocaba a otra Sra. que esperaba y a mi, un gel en las partes de la cara a tratar y lo cubría con una especie de telita... "es un anestésico" dijo.
Yo lo pedí solo en la frente pues, como bien saben los que me conocen, tiendo a alzar las cejas todo el tiempo y es la parte de la cara que arrugo frecuentemente,  no puedo evitarlo, supongo que la vida me sorprende demasiado de la misma forma que sorprende a mi mamá y a mi padre porque ellos hacen exactamente lo mismo.
La mujer que estaba conmigo tendría unos treinta y tantos y supongo que viéndome más veterana que ella me preguntó:  "¿duele?, siento un cosquilleo por el gel ¿es normal?" yo le contesté que no sabía porque era mi primera vez. Finalmente me llamaron y entré con el doctor.
Era un hombre alto, moreno, podría haber pasado por hindú, muy delgado; de voz calmada y amable, pero lo que me llamó la atención fue que no podía hacerme una idea de su edad, no tenía ni una sola arruga y su piel era muy lisa y delgada. No se veía mal, solo se veía mmmm "atemporal" digamos... platicando me dijo que el había usado botox desde los 27 años mientras yo seguía tratando de calcular su edad; unos 37,  seguramente no más de 40,  no lo sé.
Me preguntó qué quería le señalé la frente y entonces comentó al segundo "Las cejas son algo muy tuyo (Really????) y no puedo quitarte el movimiento pues cambiaría la expresión, así que solo te inmovilizaré un 50 0 60% lo cuál me pareció perfecto porque me aterraba la idea de salir con cara de "mamá me aflojas las trenzas" o quedar más acartonada que la mole de los 4 fantásticos. 
también me dijo tiernamente que tenía un poquito de "patita de gallo" y que si quería me pondría unos puntitos "perioculares" ya encarredado el ratón... accedí.
Siempre he respetado las arrugas, me parece que son como un mapita de las muchas emociones, risas,  sorpresas y lágrimas que la vida nos va dando, algunas nos dan carácter y personalidad, otras sí de plano nos pasan a fastidiar. Nunca ha sido mi idea llegar a los 60 con la cara lisa como plato, pero tampoco está padre llegar como kleenex usado. 
En esto del botox, como en cualquier otra cosa, si les late háganlo, cuando quieran, sin presionarse porque fulana ya lo hace y yo no. Hay quienes a los 22 ya se quieren hacer todo y habemos otros, medio sacones,  que retrasamos muchas cosas porque estamos a gusto, aunque es un hecho que nunca dejamos de fijarnos en lo que hace la amiga que "se ve taaan bien" y nadie —a no ser que vivan en la Amazonia— se escapa de ser presa en algún momento de la presión social, que desgraciadamente cada día es mayor sobre todo entre los jóvenes. Hay que ser lindo, guapo, flaco y encima parecer Peter Pan eternamente... como si el tiempo no pasara por nosotros. 
Si tu cara expresa alegría, si te arrugas porque sonríes, porque haces caras, porque vives... tus arrugas dirán eso y el mundo lo sabrá...  y si no recuerda que siempre queda el recurso del flequillo, bufanda o velo... Lo que tapa ayuda #dicen ;) jajaja.



Felices reflexiones :)


jueves, 2 de enero de 2014

La increíble vida de _______________

Favor de escribir el nombre de cada quién en la línea de arriba ;)

Ayer empezó 2014 y entre las cosas que hice en la tarde fui al cine a ver "The secret life of Walter Mitty". la disfruté enormemente, quizá porque mi vida laboral ha estado siempre ligada al mundo editorial de las revistas, quizá porque siento que en mayor o menor medida todos nos vemos reflejados un poquito en el personaje o quizá porque si mi marido, cuyo pelo es chino, se lo pudiera dejar crecer y le cayera hacia abajo sería muy parecido a Sean Penn. No sé, la cuestión es que trata de un tipo que trabaja para la hoy extinta revista Life, cuya vida está muy lejos de ser lo que el tenía planeado que fuera y como consecuencia de esto, sufre un tipo de black outs en los que "vive" mini aventuras que le ayudan a sobre llevar su existencia, pero al mismo tiempo lo hacen parecer un tipo de autista funcional a los ojos de los demás.
Tendrán que verla para saber el giro que da su vida y ver como termina, pero es una buena reflexión para pensar en los días que tenemos frente a nosotros, un nuevo año para llenarlo de cosas que sean lo que realmente queremos hacer. Yo sé que a veces situaciones totalmente fuera de nuestro control nos  causan pérdidas que afectan la "normalidad"  de la vida y tenemos que modificar los planes que teníamos para adaptarnos a las nuevas condiciones. Estos hechos nos marcan y de pronto pareciera que empezamos a tomar una ruta que no era para nada lo que habíamos planeado. A todos nos ha pasado, aquí lo importante es no abandonar los sueños, sin importar el tiempo que nos lleve retomar el curso que deseamos, sin importar cuanto tengamos que esperar para poder llevarlos a cabo. Entender que a veces pensar demasiado las cosas no es opción y que muchas veces la vida nos da oportunidades en las que hay riesgos que vale la pena correr y locuras (obviamente dentro de cierta sensatez) que no se deben dejar pasar sin importar qué diría nuestra madre o quien sea, incluso esa parte sensata de nosotros mismos que— a veces– debemos ignorar.
Algunas veces saldremos raspados y quizá no todo salga perfecfo pero ¿y? ¿Qué importa? Al final del día la vida es de los que se atreven a conquistarla con pasión. Esto me hace recordar algo que decían las playeras de mis hijos cuando jugaban hockey:
"Wounds heal, chicks dig scars, and the glory lasts forever"...
A Vivir chicos, que la vida nunca nos pase de largo



Felices reflexiones :)

martes, 31 de diciembre de 2013

La leyenda de los años por venir...

Cuentan las malas lenguas   —y las buenas también— que existe una montaña muy alta que mira al mar y que cada 365 días un anciano alto y delgado de barba blanca muy larga y un pequeño niño se reúnen y conversan unos minutos antes de que salga el sol.
Al asomarse el primer rayo de sol en el horizonte, el viejo desaparece para siempre en entre chispas de luz que iluminan al pequeño un buen rato mientras este sonríe maravillado.

Dicen también que la conversación entre ellos es siempre la misma y algunos curiosos que saben de este ritual incluso han querido escabullirse y llegar lo más cerca posible para escuchar lo que dicen.

          —Estoy nervioso, y ¡tengo miedo!

          —No hay de qué tener miedo pequeño, todos lo tuvimos y todos lo superamos. Será divertido, ya lo verás...
          — Pero, ¿y si no sé ser un buen año?
El anciano sonrió e incluso dejó escapar una pequeña carcajada mientras miraba al pequeño con sus ojos llenos y cálidos.
         —¿Tú?, tú no eres bueno, ni malo,  en 365 días serás como yo, un cúmulo de experiencias, hechos grandiosos y actos comunes, fenómenos raros, sentimientos, éxitos, fracasos, amor y desamor.
          —Pero ¡quiero ser un buen año!    —replico el pequeño— quiero que cuando termine mi tiempo el mundo sea mejor, quiero que me recuerden con cariño, como un buen año y sobre todo quiero que sean felices.
          —Uffff,  excalmó el abuelo...Esa no es tu responsabilidad pequeño, es de ellos. Solo ellos pueden decidir cómo llenar sus días, sus horas, como hacer que valgas la pena y no importa cuanto te esmeres algunos te recordarán con alegría y otros con dolor. Así es la vida y tú eres solo una fracción de ella y no hay nada que puedas hacer para cambiarlo.
Créeme te sorprenderán... solo ellos pueden sonreír ante la adversidad y levantarse después de caer, tener ideas grandiosas y llevarlas acabo, enamorarse o dejar de amar. Habrá a quienes verás crecer y elevarse entre los otros, habrá otros que se queden en el camino de la desesperanza y el fracaso y permanezcan ahí tirados ante los ojos de los demás sin ganas ni ánimo de cambiar pero aún así no habrá nada que puedas hacer por ellos... Que sean felices o no es una decisión personal.
Es su responsabilidad, solo ellos pueden decidir como vivir y como reaccionar ante las cosas de la vida.
Así que no te preocupes, serás grandioso para unos y terrible para otros. Solo se y míralos vivir, deja que te maravillen y observa todo aquello que son capaces de hacer en 365 días.
Dicho esto lo abrazó, camino unos pasos hasta el borde de la montaña, volteó una última vez para decirle ¡Buena suerte!
Entonces el primer rayo de luz se asomó sobre el mar y el anciano desapareció entre luces brillantes.

El cielo se llenó de luz. El pequeño sonrió pensando"Aquí voy... seré un gran año" y la vida, retomó su curso.


Felices reflexiones, feliz año nuevo,

   
https://www.youtube.com/watch?v=pgltSp_mU7M#t=134



   


viernes, 20 de diciembre de 2013

Si no Creyera...

Todos los días leo quejas en las redes sociales... Que si las reformas son malas, absurdas o insuficientes, que si los políticos son ineptos, corruptos, rateros... que si el país va de mal en peor, que el tráfico es una pesadilla... así podría seguir con una lista inacabable de todas las cosas que denunciamos en las redes pero contra las que muchas veces no hacemos nada más allá de dar like, fav o RT por absurdo que parezca. Sociedades conscientes pero inmóviles... quizá la mayoría de las veces somos así. Ni los tweets ni los posts de fb cambiarán al mundo, solo las acciones que ellos generen lo podrán hacer; si no hay acciones supongo que caemos en la disfunción narcotizante de la que hablaban Lazarsfeld y Merton allá por los años 70.
Hoy por la tarde pensaba en las muchas cosas buenas que me ha dejado este año, en las personas increíbles que he conocido y las maneras curiosas en que varias de ellas han llegado a mi vida. Tan poco ortodoxas muchas veces, encuentros virtuales  que se trasladan a la vida real porque quizá siempre debieron ser, o porque son re encuentros pendientes desde siempre...
La cuestión es que por unos días he decidido no pensar en toooodos los problemas de este país, en los problemas del mundo, en que las cosas no están bien... Me daré vacaciones de preocupación por que ¿saben qué? al final del día no podría levantarme en las mañanas si no creyera, si no supiera que a pesar de todo lo malo que pasa el bien es mayoría. Y es que el bien es ese universo de personas que se levantan todos los días a enseñarme con su actitud, a sobresalir en lo que hacen, a partirse el alma por lo que creen, a poner sonrisas en mi cara, a darme cariño, apoyo o quizá solo una palabra cuando la necesito. Esos que leen lo que escribo y comentan o dan RT. Esos que mandan mensajes que se guardan en el corazón por el motivo que sea... Esos que como llegan se van y nos dejan solo un recuerdo que a veces se desvanece cuando nuestros dedos tratan de agarrarlo para traerlo a la mente. Es curioso como cambia la vida, como cosas cotidianas se vuelven de pronto extrañas y lo mismo pasa con las personas, con las rutinas, con los lugares... los sentimos tan cercanos y de pronto pufff se alejan como por arte de magia... Dejar ir es un tema, siempre me ha costado en el corazón, aunque lo haga con el cuerpo y la mente me diga que así debe ser. 
Soy de esas coleccionistas de historias, propias y ajenas, de besos, de momentos, de imágenes, lugares, caras y maneras de ser... soy de esas que atrapan pedacitos de vida para guardarlos en frascos de colores que  reflejan la belleza cuando el sol brilla a través del cristal... y es entonces cuando de pronto me ataca la melancolía de saber que se han ido y al mismo tiempo me lleno de alegría de saber que fueron y que de algún modo en mundo paralelo seguirán siendo mientras pueda recordarlos... Supongo que soy de corazón terco y Fatalmente rebelde.





Felices reflexiones...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La vida...



La vida es eso que pasa diario, a cada minuto, de día y de noche; Cuando haces el bien y cuando no tanto, cuando aciertas y cuando fallas. La vida pasa atestiguando tus virtudes y tus defectos, tus actos nobles pero también los cobardes. La vida sonríe cuando te ve hacer travesuras, cuando te ve llorar, cuando te ve amar con locura o sufrir por alguien. La vida nunca se cansa, te espera cada día sentada sobre el sol para verte luchar, para hacerte aprender, para dejarte exhausto. La vida no se fatiga, no se detiene pase lo que pase, por grandioso o terrible que sea. La vida se abre camino entre las peores condiciones y lo más increíble es que no importa cuanto hayamos vivido la vida nunca deja de sorprendernos y a veces quizá se deja sorprender por nosotros...

Me encanta la vida...



Felices reflexiones,
Fatales 48

jueves, 5 de diciembre de 2013

Historias del camino...


Aterrizamos...Hola Cabo, he extrañado tu aire,  y tu cielo, y tus nubes... qué verde la carretera,  me gusta. Llegamos a casa de Judy y Garreth, nuestros padres adoptivos en ¨Gringo Hill¨, qué bien tenerlos,  como llegar a casa de tu abuela. Sabes que habrá comida y abrazos.
Entro a la cocina, abrazo a Judy, me presenta a su amiga Kumala, nos sentamos a tomar algo y así comienza ese divertido proceso en el vas atando cabos en una plática hasta adivinar quién es la persona que te acaban de presentar...

Tiempo atrás una noche después de cenar, sumergidos en las copas de vino y los recuerdos de Cabo unos amigos empezaron a contar historias de los viejos tiempos del pueblo, — y con viejos me refiero a por ahí de los años 80—cuando ellos llegaron a vivir ahí. Hablaban de una familia hippie a la que llamaban  "The tribe" en la que había muchos niños. Vivían, no sé si en una casita o trailer, frente a la playa, y la mamá les hacía home schooling pues nunca pusieron un pie en la escuela. Cuentan que los niños eran como salvajes y que pasaban los días corriendo desnudos en la arena, con el sol en la piel,  contando las estrellas en vez de borregos para dormir.
La historia me hizo gracia,  nunca supe más del tema,  pero la vida, que es chistosa y nunca deja de sorprenderme,  al parecer me había venido a poner enfrente a la mismísima mamá de The Tribe.

De unos 70 años,  pelo cortito y totalmente blanco, bajita, regordeta, fachosa, bronceada, de ojos pequeños y hundidos de un azul intenso; esta mujer es un verdadero personaje. No sé como llegamos al tema de los nombres,   el mío me choca, es demasiado largo... cortesía de mi amado padre. Ella me dijo  que en realidad su nombre era Vivianne, porque su madre era francesa, Kumala es su nombre espiritual, "me lo puse cuando viví en la India... tú podrías pasar por una hindú del sur, por tus ojos y tu piel morena clara"... suficiente para atrapar mi atención y despertar mi curiosidad.
le hago muchas preguntas y le pido que me cuente cómo había ido a parar a la India...

"Buscaba vivir en un lugar donde entendieran el concepto de familias extendidas, no como en estados Unidos, donde las familias son células aisladas que casi no se tocan, además la India es un lugar muy espiritual, lleno de tradiciones y queríamos que los niños las conocieran"
Nunca habló específicamente de un esposo o pareja, pero cada cambio de rumbo que tomaba su vida empezaba con la frase: "I met this person" que se refería al afortunado en turno supongo... o quizá hubo varios afortunados al mismo tiempo jaja, no lo sé. 
Tuvo 7 hijos propios y dos más que crió por elección... 9 chamacos, —con razón los dejaban como salvajes—  pero lo que realmente me atrapa de esta historia es cuando ella dice "I gave up the things to HAVE a family, and now they have given up the family to get the things" .
Hace más de 5 años que no ve a uno de sus hijos, estudia algo muy sofisticado en MIT, solo una vive cerca, los demás todos lejos...
Kumala maneja desde California para venir a pasar el invierno en Cabo y regresar en la primavera, no sé con quién vive, como duerme o qué come, pero habla de "su agua" de "clustered molecules" o algo así, que según ella quita hasta las uñas enterradas y revive muertos... la vende... tiene una maquinita que la procesa y ese es parte de su magro ingreso.
Salgo de la casa pensando en que la vida está llena de personajes interesantes, a veces encontramos personas  especiales que deciden vivir de manera diferente, viajar a donde el viento las lleve, sin echar raíces, ni acumular cosas, viviendo el presente intensamente. Creo que para eso se necesita ser valiente y quizá su vida sea como una masa ardiente informe que se agranda y se achica pero al final del día bailan al ritmo que quieren y lo bailado... nadie se los quita.



Felices reflexiones