sábado, 5 de septiembre de 2015

UNO

25 minutos de retraso, ay Interjet, contigo siempre es lo mismo,  aunque seguro el problema es el aeropuerto de México, en fin... gracias Dios por internet y por las redes sociales que nos entretienen,  a veces, con personas e ideas muy inteligentes y otras con cuestiones tan irrelevantes y estúpidas como el trasero de Kim Kardashian.

Dice mi amigo Alejandro Rosas (sí, el que sale con Brozo) que se le hace una estupidez el que haya quienes pretendan alentar a la gente a no acudir al zócalo para la celebración del grito, porque una cosa es el país, sus tradiciones, su belleza, su historia y su gente y otra cosa los conflictos políticos y sociales, y que ni siquiera en estado de guerra se ha suspendido alguna vez la ceremonia... los comentarios en contra de su postura no se hicieron esperar, ustedes ¿qué piensan?
Yo  creo que la ceremonia  es una tradición que a la mayoría de los mexicanos nos gusta ver y celebrar,   pero la verdad, me encantaría ver salir a Peña al balcón presidencial y ver una plaza de la constitución donde 20 gentes acarreadas fueran los únicos que estuvieran esperándolo. Claro que eso nunca ha pasado, ni pasará... Desgraciadamente vivimos en un país con hambre y con tanta pobreza y desigualdad, que basta ofrecer tortas para juntar una buena multitud que a cambio de un pan está dispuesta a gritar lo que sea y tampoco nos distinguimos como modelo de sociedad unida que aguanta vara por el bien de todos...
 Justo por eso, por que es algo que nunca ha pasado me parece que sería un reclamo perfecto, la manera ideal de decir NO MAS, ni los pobres, ni la clase media, ni los ricos de este país estamos dispuestos a seguir dejando que la corrupción y la impunidad reinen y si salir a la calle no hace la diferencia, ¿qué tal NO SALIR cuando nos están esperando? pero chicos... Es México y eso lamentablemente no va a pasar. Hay países donde las clases privilegiadas están dispuestas a renunciar a algo para apoyar el bien de muchos (ok son como 2...) sin embargo algo que sí hemos hecho muy bien la mayoría de los países y especialmente aquí, desde la época de la conquista es dividir. Bien dice el dicho "Divide y vencerás¨ y en México tenemos las costumbre de decir "pues pobres tipos, qué mala onda¨ y ante las penurias de otros, darnos la vuelta y cada quién para su santo.
Creo que la última demostración de unión verdadera que vi en esta país fue justo hace 30 años durante el temblor de 1985 y como bien preguntaba Alicia Alarcón en Twitter el año pasado, ¿será que si el temblor fuera hoy la gente actuaría igual? en realidad es una pregunta fuerte, seguramente miles ayudarían como siempre, pero después de 30 años la sociedad es otra. La descomposición es mucha y los valores parecen haberse perdido entre las narco series, las noticias, la frustración, las ejecuciones nuestras de cada día y la ambición obsesiva por el poder y la riqueza. Basta recordar el comportamiento de la gente y la policía después de los efectos de Odile el año pasado en Baja California Sur.
De pronto  pienso en una plática telefónica de hace unos días. Eran las 8 de la mañana y entre sueños le contesté a Mauricio Serrano mi opinión sobre el título para una colección nueva. Filosofamos unos minutos sobre la necesidad de reconocer la importancia e igualdad de las partes que hacen un todo, sobre la imposible sustitución de las piezas, sobre la igualdad entre los géneros, las razas, las clases sociales, etc. Mr. Fatal solo oía con cara de What?, a esta hora filosofando? Really? y de pronto lo teníamos... "UNO, ¿qué tal Uno?"  porque solo con la suma de todos somos UNO

Pensando en eso y conectándolo con lo de la celebración del grito, reflexiono sobre esta necesidad tan presente de sentir Un país, Un pueblo, Una sociedad... y ese UNO hoy, nos está faltando. Pero no debemos darnos por vencidos porque hay muchas personas importantes, reconocidas, inteligentes y comprometidas con este país que están tan hartos de la situación como todos nosotros, que dirigen ONG's como Mexico Evalúa, Mexicanos Primero, el Instituto Mexicano para la Competitividad, Transparencia Ciudadana y muchos más que trabajan para impulsar la creación de leyes que supervisen las políticas públicas, el rendimiento de cuentas, y para hacer que el sistema político mexicano deje de ser la mierda que lleva tanto tiempo siendo. Creo que ya todos sabemos que quejarse, hacer marchas, y contar todo lo malo que pasa de reunión en reunión no nos hace avanzar absolutamente nada. Es necesario enterarse más,  ver quienes son aquellos que tienen las ganas, el compromiso y la inteligencia, aunada a los medios, para hacer que México cambie, que México sea UNO.  Seguiremos siendo un país diverso, formado por muchos Méxicos, eso es inevitable y es lo que nos hace grandes, pero con la consciencia de que cada una de esas realidades es importante y nos afecta lo que le pase; como a un cuerpo cuando uno de los órganos se enferma. Porque al final del día somos todos los millones de habitantes de México los que lo hacemos UNO.




Felices Reflexiones...