sábado, 10 de enero de 2015

Hay abrazos...

Hay abrazos que llevan mucho tiempo esperando ser, abrazos que contienen millones de momentos que los anteceden, millones de palabras que los han preparado y notas de magia que flotan en el aire y anuncian su llegada.
Hay abrazos que no pueden no ser, porque han sido desde el primer momento antes de tomar su forma física... en realidad han estado ahí siempre.
Hay abrazos que encierran los sueños más sublimes, emociones intensas y mundos invisibles... hay abrazos perfectos


viernes, 26 de diciembre de 2014

Amar… Un acto de voluntad

Amo oír a mi papá contar la historia de aquella tarde en que llegó a su casa y en el vestíbulo, sentada en un sillón, estaba una muchacha muy guapa, "usaba una banda en el pelo, una falda blanca tableada y un blazer azul marino y tenía un bronceado increíble" siempre dice. Esa mujer era mi madre que había ido a ver a mi abuela para llevarle unas medallas que le había pedido. Todo empezó cuando mi padre le preguntó por qué estaba tan bronceada y ella le dijo que iba a nadar en el Club Mundet, a lo que él contestó "ah yo juego frontón ahi, a ver si un día nos vemos" unos días después se vieron en el club y mi papá la invitó a tomar un helado una semana después se hicieron novios. Cuenta mi papá "me gustó porque era aventada, y a todo decia que sí.
       —¿te gustaría casarte de noche?
       —Sí
       —¿te gustaría casaste en San Jacinto?
       —Sí
       —¿te gustaría casarte en diciembre?
       —Sí
       —¿quieres casarte conmigo?
       —Sí
y así se fueron a apartar la iglesia, dice mi mamá que su preocupación entonces fue..."y ahora ¿cómo le digo a mi papá?", Mi abuelo era militar, y era muy estricto. Mi madre sabía que mi papá había nacido en Puebla y su familia había vivido muchos años ahí, y mi abuelo materno también había pasado una época de su vida en esa ciudad, así que cautelosamente procedió a preguntarle: "¿oye papá tù conociste a Antonio Arellano? y la respuesta fue una que ella no esperaba "¡Cómo no lo voy a haber conocido!"  y  resultó que no solamente se habían conocido sino que se estimaban. De ahí en adelante todo fue miel sobre hojuelas y tres meses después el 26 de diciembre de 1964 (ya sé, ya sé, ¿quiéeeeeen se casa en 26 de diciembreeeee????) se convirtieron en marido y mujer.

Cualquiera que esté o haya estado casado sabe que el amor eterno dura 8 meses,  que en un segundo la cosa puede cambiar de "ay me lo quiero comer" a "¿por qué no me lo comí?" y que como bien dice mi madre "Si de novios algo te choca, de casados lo alucinas" y es que el amor, el verdadero, es un acto de voluntad, es aprender a vivir en ese vaivén de emociones que a veces nos aleja pero invariablemente vuelve a acercarnos y al rencontrarnos vemos cosas nuevas en la persona, aún mejores que las que veíamos antes. El verdadero amor te hace crecer, cambiar, ser mejor y como diría San Pablo "es paciente, es servicial; no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido" El amor se nota en la cara de quien lo siente y lo hace brillar. El amor, como la tos y el dinero, no puede ocultarse.

Hoy se cumplen 50 años desde el día en que mis padres se prometieron amarse y a lo largo de los años han honrado su palabra. He visto a mi madre beberle el aliento a mi padre y cuidarlo con un amor excepcional y a mi padre procurar a mi madre con esa dulzura que Dios le dio y hacerla feliz, pero más que eso los he visto poniéndonos a mi hermano y a mi el ejemplo de ser tolerantes con el otro, de amarlo con todos sus defectos, de pedirle perdón cuando lo han herido, de respetarse siempre y de amarse y demostrarse cariño en los buenos y malos tiempos.
Es un deleite verlos caminar de la mano, paseando o yendo al cine, verlos bailar y reír, y hasta oír sus pleitecillos por tonterías algunas veces.
Gracias papás por su amor, por enseñarnos a ver lo mejor del otro y tratarlo como si solo eso pudiéramos ver y por habernos dado una familia cálida y amorosa.
Neruda dijo en una frase maravillosa que si nada nos salva de la muerte por lo menos que el amor nos salve de la vida y quiero decirles que su amor siempre nos ha salvado cuando lo hemos necesitado.

¡Felices 50! y que vengan muchos más





miércoles, 24 de diciembre de 2014

Las cosas que me mueven a que me encante Dios...




Me gusta pensar en Dios, me gusta sentirlo y dejarme envolver por todo lo que ha creado para decirnos cuánto nos ama y jugar con él a las preguntas y respuestas. Dice el soneto, que algunos atribuyen a San Juan de la Cruz, "No me mueve mi Dios para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por ello de ofenderte…" me pasa igual, en realidad las cosas que me mueven a amarlo van mucho más allá de castigos terribles y pensar que si no me porto bien arderé en llamas de 3 metros de altura to infinity and beyond… Las flores que veo mientras voy corriendo, la sonrisa de un desconocido en la calle, un abrazo inesperado de alguien a quien amo, la increíble belleza de de los colores del amanecer, la diversidad que nos ha dado para hacernos mejores, son esas las cosas que me mueven para quererlo.
No pasa un día sin que por más mal que ande el mundo, nos regale cosas maravillosas que permitan que nuestro espíritu siga adelante, siga creyendo y siga luchando. Me fascina ver las nubes y buscar los dibujos que hace con ellas,  oír la risa que ha puesto dentro de nosotros y conmoverme ante las lágrimas que a veces nos manda. Son esas las cosas que hacen, que al igual que a Sabines, también me encante Dios.
El encanto que me provoca Dios no es el resultado de la expectativa de ir al cielo, nunca más volver a tener un problema en la vida y volar de nube en nube con unas alitas multicolor en la espalda, (de hecho esa perspectiva la verdad me parece bastante aburrida); El encanto que me provoca para amarlo es saber que permite que amanezca en una cama que muchos no tienen, con comida que a otros les falta, con amor y con risas y con mucho más de lo que tal vez merezco, por el simple azar de haber nacido en un lugar determinado , y que con esto me señala las miles de áreas de oportunidad que tengo para ayudarle a hacer que el mundo sea un lugar mejor. Por eso me encanta Dios, porque no es egoísta y deja que le ayudemos en su maravillosa creación y porque sin importar cuánta desesperanza, egoísmo y tristeza haya alrededor cada día nos manda cosas que nos recuerdan que está ahí y que nunca, nunca nos abandona.
A veces me vuelvo una control freak total, y por unos instantes se apodera de mi una de las peores emociones que existen; ese inquilino indeseable que nos vuelve idiotas y débiles, que nos paraliza y que llamamos miedo… Lo  detesto porque puede llegar a convertirme en una loca peligrosa; entonces de alguna manera en la que solo Él sabe hacerlo vuelvo a decir "A ver tranquila Fatal, respira, respira, respira, que sin importar lo que pase Dios está ahí" vuelvo a abrir los ojos y digo "¡No maches Diosito échame la mano!" a veces no entiendo mucho su ayuda en el momento y hasta he llegado a decir "Qué pasó Dios, dije ayúdame, no amuélame" pero como en el famoso discurso de Steve Jobs en Stanford, invariablemente cuando el tiempo pasa y podemos conectar los puntos, vemos que al final del día Dios no se equivoca y siempre tiene un as bajo la manga que frecuentemente excede por mucho nuestras expectativas.
Es noche buena y hay muchos que hoy no estarán pasándola bien, estarán lejos de su familia, tal vez en algún país en guerra, tal vez privados de la libertad, tal vez enfermos o quizá en la calle acurrucados en una banqueta y con solamente un periódico para cubrirse. Sin duda esas son situaciones difíciles para poder decir "me encanta Dios, qué padrísima la vida" lo increíble de todo es que cuando eso pasa todos tenemos la capacidad hacer brillar la chispa divina y recordarles a esas personas con un abrazo, con una sonrisa, con una moneda o invitándoles un café que Dios nunca se va, solamente deja que le ayudemos en la chamba…
A mi me encanta Dios y esas son las cosas que me mueven para quererlo.

Les dejo este delicia como regalo de navidad.  
https://www.youtube.com/watch?v=qZs07TtBLMA






Felices Reflexiones...

domingo, 14 de diciembre de 2014

Fatales 49...



Abro los ojos y ya tengo 49… jajajajajaja ¿cómo diablos pasó? no lo sé, se los digo en serio, ya no hacen los años como cuando yo era chica, ahora son demasiado rápidos y pasan tantas cosas que ya no puedo recordarlas todas. 
Puedo decir sin dudarlo ni un segundo que los 40 han sido, hasta hoy,  la década más increíble de mi vida, el tiempo en que me dejo de importar bastante complacer a otros y seguir reglas en las que ya no creo,  años en los que me he dedicado a hacer las cosas que me hacen verdaderamente feliz, en los que he encontrado en el camino nuevos compañeros de vida, maestros que todos los días me enseñan cosas nuevas, me inspiran y me hacen sentir amada y feliz. 
De pronto me da miedo el tiempo porque, a reserva de lo que otras mujeres puedan decir, me parece que en el paso de los 30 a los 40 una en realidad no nota mucho la diferencia y con buenos cuidados se sigue viendo más o menos igual, pero el salto de los 40 a los 50 ay Diosito ayúdanos!  supongo que no tengo que explicarles por qué ¿quién quiere hablar de canas, arrugas, rollos y meno… ahhhhh!!!!!! no, ni lo invocaré! El otro día oí una frase que me hizo reír mucho, era de alguna mujer  cuyo nombre no recuerdo pero sin duda tenía un sentido del humor maravilloso, decía algo así como "A Muchos hombres la edad les sienta bien, con los años se van pareciendo a Sean Connery,  las mujeres con la edad también nos vamos pareciendo Sean Connery" jajajajajajaja ¿no es genial? 
Así es la vida, son sus ciclos y no hay nada que pueda evitarlo. Disimularlo, mejorarlo e incluso retrasar ciertas cosas es posible, dependiendo del esfuerzo que pongamos en ello y la genética  que traigamos de fábrica, pero la vida es cambio y el cambio es vida y negarnos a aceptarlo es la peor idiotez que uno puede cometer además de convertirse en un gran motivo de infelicidad.
Estoy segura que mi ultimo 40 será increíble, seguiré haciendo ejercicio y subiendo a mi oficina por las escaleras, usando tacones altos, botas y vestiditos cortos. Reiré cada día y en la medida de lo posible, huiré de los espejos que suelen torturarnos, y trataré de verme más en los ojos de quienes me quieren y son más benévolos. Comeré antioxidantes pero jamás dejaré los totopos con salsa verde ni el chocolate amargo; tomaré clases de cosas nuevas que reten mi cerebro y me recuerden que lo que no se usa se echa a perder y seguiré tomando el sol aunque tenga que ponerme FPS 850. Pero sobre todo seguiré creyendo en el infinito amor de Dios y en la magia de la vida que nunca deja de sorprenderme.
Espero que los 50 me encuentren muy ocupada, haciendo cosas, dibujando, escribiendo, inventando, riendo, amando y sin demasiado tiempo para pensar en ellos y si los ven por ahí dígales que vengo con una banda de viejas cañonas  que les vamos a romper la madre…


Fatales 49, gracias Dios por tanto

jueves, 11 de diciembre de 2014

El fondo, la forma y sus diferentes percepciones...

Seguramente les ha pasado que alguien les cuenta una idea genial que tiene y cuando nos enseñan su ejecución ponemos cara de What? pensando ¿por qué lo hizo así? ¡si sonaba maravilloso!
Vienen a mi mente campañas publicitarias o películas donde acabas diciendo chin… si la idea/historia era excelente cómo acabó siendo esta mierda...
Sin duda empatar el fondo —al que también le podríamos llamar  idea  o intención— con su forma que se traduce en aquello que hacemos como expresión de la idea, es un arte que solo pocos traen en el bagaje genealógico, la mayoría desarrollamos a través de las experiencias en la vida y algunos jamás  lo llegan a dominar.
Seguramente durante varios de ustedes vieron ayer en las noticias las imágenes de Adán Cortez, el joven de 21 años que haciéndose pasar por periodista irrumpió en la ceremonia de entrega del  premio Nobel que se otorgó a Malala Yousafzai a quien éste se acercó para intentar decirle algo que los medios reprodujeron como "Malala Mexico, please!" siendo detenido y retirado de ahí por elementos de seguridad solo unos segundos después. Comentaba el hecho con un amigo y le dije que en cierto modo el tipo me había conmovido a lo que él respondió "¡pues a mi me cagó que un güey que no ha hecho nada en su vida mas que ir a una marcha por los de Ayotzinapa se atreva a opacarle el momento a una niña que es un ícono mundial, quén le dijo a ese imbécil que podía compartir ese escenario y ese momento con ella; ¡solo quiso sentirse protagonista!".
Yo me quedé pensando y no dije nada inmediatamente, pues visto desde esa perspectiva sin duda la acción es despreciable y no motiva ninguna empatía, más bien la reprobación colectiva. Sin embargo yo la estaba viendo desde una óptica un poco distinta. Cuando vi la imagen me pregunté qué estaría pasando por la cabeza de ese chavo que lo impulsó a hacer eso, sería a caso su admiración por Malala, el pensar que si lograba tocarla de alguna manera ella podría ayudar en algo, o simplemente llamar la atención mundial hacia lo que está pasando en el país. Tal vez se sintió identificado o inspirado por la valentía, el coraje y la inteligencia de esta maravillosa jóven a quien aún si le hubiera echado una sábana encima no hubiera podido opacar porque simplemente NO hay forma de hacerlo. Quiero pensar que el haber ido hasta allá y arriesgarse a hacer lo que hizo a sabiendas de que iba a ser detenido, y sancionado de algún modo  fue por una intención noble, motivado por la admiración y en un intento de decirle a Malala "Si tú lo dices te escucharán". En pocas palabras me gustaría pensar que aún cuando la forma no fue la mejor, el fondo era bueno… Lo sé, quizá soy demasiado soñadora pero es que no puedo ser de otra manera.
A veces los sueños nos impulsan a hacer cosas muy locas o estúpidas y sin embargo no todo mundo tiene el valor para hacerlas. Me encantaría creer que ese sueño es el fondo de esta forma por muy mal que se haya visto, pero eso solo el tiempo nos lo dirá.





Felices reflexiones... 

jueves, 27 de noviembre de 2014

El amor nuestro de cada día...

Amanece en Manhattan y desde mi ventana puedo ver la emblemática figura del Empire State y las lucecitas que le dan ese toque de magia a las fotos nocturnas de la Gran Manzana y respiro y me siento feliz de estar aquí, de saber que el mini Fatal duerme en la habitación de junto con su mejor amigo al que no había visto desde septiembre cuando se vino a estudiar a NY.
Dos años y medio son tan poco y a la vez tanto, ese es el tiempo que ha pasado desde la última vez que estuve aquí, en esta ciudad tan mágica de la que todo mundo tiene recuerdos aunque sean solo cinematográficos...
Anoche cene con Fina, una de mis mejores amigas, han pasado 16 años desde que se mudó a vivir acá     y cada visita siempre es un deleite.... Cenamos en Omar's uno de esos Speak Easy súper chic en la 9a.
y nos enfrascamos en millones de pláticas interminables que caben en una sola, esa que empezamos hace años en las escaleras de McCann cuando los elevadores se descomponían y decidimos ser amigas. Ayer no fue la excepción... Recuento de lo que ha pasado desde la última vez y siempre, invariablemente, hablar del amor, de los hombres - porque como siempre decimos de broma   ¿qué hay otros temas?- de los padres, de los hermanos y los amigos, de México...la cuestión es que sin importar de quién se trate el tema siempre es el amor...

Acaba la cena y caminamos un rato. tomamos el metro, llegó a la parada de la 34 y nos despedimos, camino de regreso al departamento, hace frío pero es tolerable y ha dejado de llover y camino pensado en todo lo que hablamos, en como el amor en todas sus formas es invariablemente un acto de voluntad en el que el "happy ever after"  sin importar de qué tipo de relación familiar, de amistad o de pareja hablemos, se construye cada día con los momentos buenos que nos sostienen durante los no tan buenos... Y es que aún tratándose de tu padre, tu amiga, tu pareja,un hijo o incluso tu país...el amor nunca está garantizado y es nuestra chamba hacer que viva y crezca o se estanque y sea solo una costumbre rutinaria.
Hoy  es día de gracias y me parece que es un buen día para agradecer el amor... Ese amor nuestro de cada día que hace que la vida tenga sentido.

Felices reflexiones...

viernes, 24 de octubre de 2014

Día 28...

Este no es un relato sensual, de hecho parece un película de horror lo malo es que es completamente real y que sucede aquí, en el país donde vivimos y, como diría Jaime Mausán, "Nadie hace nada"...
Hoy se cumplen 28 días de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y el clamor por saber qué pasó con ellos es mundial mientras el gobierno hace lo posible porque no se le desborde el cántaro que está más roto de lo que podemos ver y por todos lados deja asomar la podredumbre que contiene. Quizá la pregunta sería ¿qué nos pasa a los mexicanos que nosotros mismos lo mantenemos unido sujetándolo con nuestra indiferencia y apatía? 
esta semana 50,000 personas marcharon en señal de protesta y reclamo de justicia 50,000 en una ciudad de 20 millones... ¡Regrésenlos vivos! ¡Renuncia EPN! clamaban sus voces; vivos creo que sabemos que no están, y ojalá tuviera que tragarme mis palabras pero no hace falta ser erudito ni vidente para imaginar cuál fue la suerte de esos muchachos,  y todo por el temor de que irrumpieran con desórdenes el acto público de la "distinguida" alcaldesa de Iguala.
¿Hasta cuándo México? hasta cuándo entenderemos que los primeros culpables de que estas cosas pasen somos nosotros por permitirlo, por vivir ciegos ante la falta de valores de esta sociedad que aún cuando se entera de los actos de corrupción, impunidad e injusticia se indigna una semana para después dejarlo pasar. ¿cuántos más tendrán que morir?, ¿cuánto más podrán saquear? 
Sin duda lo mejor que este gobierno ha sabido hacer es mantener una sociedad polarizada, dividida y llena de resentimientos entre las clases sociales y sin duda nosotros no hemos ayudado mucho. ¿De verdad es todo lo que podemos dar como sociedad? cuánto más estamos dispuestos a seguir soportando esta mierda en que estamos sumidos?
¿Hasta cuándo México? por favor... despierta