viernes, 26 de diciembre de 2014

Amar… Un acto de voluntad

Amo oír a mi papá contar la historia de aquella tarde en que llegó a su casa y en el vestíbulo, sentada en un sillón, estaba una muchacha muy guapa, "usaba una banda en el pelo, una falda blanca tableada y un blazer azul marino y tenía un bronceado increíble" siempre dice. Esa mujer era mi madre que había ido a ver a mi abuela para llevarle unas medallas que le había pedido. Todo empezó cuando mi padre le preguntó por qué estaba tan bronceada y ella le dijo que iba a nadar en el Club Mundet, a lo que él contestó "ah yo juego frontón ahi, a ver si un día nos vemos" unos días después se vieron en el club y mi papá la invitó a tomar un helado una semana después se hicieron novios. Cuenta mi papá "me gustó porque era aventada, y a todo decia que sí.
       —¿te gustaría casarte de noche?
       —Sí
       —¿te gustaría casaste en San Jacinto?
       —Sí
       —¿te gustaría casarte en diciembre?
       —Sí
       —¿quieres casarte conmigo?
       —Sí
y así se fueron a apartar la iglesia, dice mi mamá que su preocupación entonces fue..."y ahora ¿cómo le digo a mi papá?", Mi abuelo era militar, y era muy estricto. Mi madre sabía que mi papá había nacido en Puebla y su familia había vivido muchos años ahí, y mi abuelo materno también había pasado una época de su vida en esa ciudad, así que cautelosamente procedió a preguntarle: "¿oye papá tù conociste a Antonio Arellano? y la respuesta fue una que ella no esperaba "¡Cómo no lo voy a haber conocido!"  y  resultó que no solamente se habían conocido sino que se estimaban. De ahí en adelante todo fue miel sobre hojuelas y tres meses después el 26 de diciembre de 1964 (ya sé, ya sé, ¿quiéeeeeen se casa en 26 de diciembreeeee????) se convirtieron en marido y mujer.

Cualquiera que esté o haya estado casado sabe que el amor eterno dura 8 meses,  que en un segundo la cosa puede cambiar de "ay me lo quiero comer" a "¿por qué no me lo comí?" y que como bien dice mi madre "Si de novios algo te choca, de casados lo alucinas" y es que el amor, el verdadero, es un acto de voluntad, es aprender a vivir en ese vaivén de emociones que a veces nos aleja pero invariablemente vuelve a acercarnos y al rencontrarnos vemos cosas nuevas en la persona, aún mejores que las que veíamos antes. El verdadero amor te hace crecer, cambiar, ser mejor y como diría San Pablo "es paciente, es servicial; no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido" El amor se nota en la cara de quien lo siente y lo hace brillar. El amor, como la tos y el dinero, no puede ocultarse.

Hoy se cumplen 50 años desde el día en que mis padres se prometieron amarse y a lo largo de los años han honrado su palabra. He visto a mi madre beberle el aliento a mi padre y cuidarlo con un amor excepcional y a mi padre procurar a mi madre con esa dulzura que Dios le dio y hacerla feliz, pero más que eso los he visto poniéndonos a mi hermano y a mi el ejemplo de ser tolerantes con el otro, de amarlo con todos sus defectos, de pedirle perdón cuando lo han herido, de respetarse siempre y de amarse y demostrarse cariño en los buenos y malos tiempos.
Es un deleite verlos caminar de la mano, paseando o yendo al cine, verlos bailar y reír, y hasta oír sus pleitecillos por tonterías algunas veces.
Gracias papás por su amor, por enseñarnos a ver lo mejor del otro y tratarlo como si solo eso pudiéramos ver y por habernos dado una familia cálida y amorosa.
Neruda dijo en una frase maravillosa que si nada nos salva de la muerte por lo menos que el amor nos salve de la vida y quiero decirles que su amor siempre nos ha salvado cuando lo hemos necesitado.

¡Felices 50! y que vengan muchos más





miércoles, 24 de diciembre de 2014

Las cosas que me mueven a que me encante Dios...




Me gusta pensar en Dios, me gusta sentirlo y dejarme envolver por todo lo que ha creado para decirnos cuánto nos ama y jugar con él a las preguntas y respuestas. Dice el soneto, que algunos atribuyen a San Juan de la Cruz, "No me mueve mi Dios para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por ello de ofenderte…" me pasa igual, en realidad las cosas que me mueven a amarlo van mucho más allá de castigos terribles y pensar que si no me porto bien arderé en llamas de 3 metros de altura to infinity and beyond… Las flores que veo mientras voy corriendo, la sonrisa de un desconocido en la calle, un abrazo inesperado de alguien a quien amo, la increíble belleza de de los colores del amanecer, la diversidad que nos ha dado para hacernos mejores, son esas las cosas que me mueven para quererlo.
No pasa un día sin que por más mal que ande el mundo, nos regale cosas maravillosas que permitan que nuestro espíritu siga adelante, siga creyendo y siga luchando. Me fascina ver las nubes y buscar los dibujos que hace con ellas,  oír la risa que ha puesto dentro de nosotros y conmoverme ante las lágrimas que a veces nos manda. Son esas las cosas que hacen, que al igual que a Sabines, también me encante Dios.
El encanto que me provoca Dios no es el resultado de la expectativa de ir al cielo, nunca más volver a tener un problema en la vida y volar de nube en nube con unas alitas multicolor en la espalda, (de hecho esa perspectiva la verdad me parece bastante aburrida); El encanto que me provoca para amarlo es saber que permite que amanezca en una cama que muchos no tienen, con comida que a otros les falta, con amor y con risas y con mucho más de lo que tal vez merezco, por el simple azar de haber nacido en un lugar determinado , y que con esto me señala las miles de áreas de oportunidad que tengo para ayudarle a hacer que el mundo sea un lugar mejor. Por eso me encanta Dios, porque no es egoísta y deja que le ayudemos en su maravillosa creación y porque sin importar cuánta desesperanza, egoísmo y tristeza haya alrededor cada día nos manda cosas que nos recuerdan que está ahí y que nunca, nunca nos abandona.
A veces me vuelvo una control freak total, y por unos instantes se apodera de mi una de las peores emociones que existen; ese inquilino indeseable que nos vuelve idiotas y débiles, que nos paraliza y que llamamos miedo… Lo  detesto porque puede llegar a convertirme en una loca peligrosa; entonces de alguna manera en la que solo Él sabe hacerlo vuelvo a decir "A ver tranquila Fatal, respira, respira, respira, que sin importar lo que pase Dios está ahí" vuelvo a abrir los ojos y digo "¡No maches Diosito échame la mano!" a veces no entiendo mucho su ayuda en el momento y hasta he llegado a decir "Qué pasó Dios, dije ayúdame, no amuélame" pero como en el famoso discurso de Steve Jobs en Stanford, invariablemente cuando el tiempo pasa y podemos conectar los puntos, vemos que al final del día Dios no se equivoca y siempre tiene un as bajo la manga que frecuentemente excede por mucho nuestras expectativas.
Es noche buena y hay muchos que hoy no estarán pasándola bien, estarán lejos de su familia, tal vez en algún país en guerra, tal vez privados de la libertad, tal vez enfermos o quizá en la calle acurrucados en una banqueta y con solamente un periódico para cubrirse. Sin duda esas son situaciones difíciles para poder decir "me encanta Dios, qué padrísima la vida" lo increíble de todo es que cuando eso pasa todos tenemos la capacidad hacer brillar la chispa divina y recordarles a esas personas con un abrazo, con una sonrisa, con una moneda o invitándoles un café que Dios nunca se va, solamente deja que le ayudemos en la chamba…
A mi me encanta Dios y esas son las cosas que me mueven para quererlo.

Les dejo este delicia como regalo de navidad.  
https://www.youtube.com/watch?v=qZs07TtBLMA






Felices Reflexiones...

domingo, 14 de diciembre de 2014

Fatales 49...



Abro los ojos y ya tengo 49… jajajajajaja ¿cómo diablos pasó? no lo sé, se los digo en serio, ya no hacen los años como cuando yo era chica, ahora son demasiado rápidos y pasan tantas cosas que ya no puedo recordarlas todas. 
Puedo decir sin dudarlo ni un segundo que los 40 han sido, hasta hoy,  la década más increíble de mi vida, el tiempo en que me dejo de importar bastante complacer a otros y seguir reglas en las que ya no creo,  años en los que me he dedicado a hacer las cosas que me hacen verdaderamente feliz, en los que he encontrado en el camino nuevos compañeros de vida, maestros que todos los días me enseñan cosas nuevas, me inspiran y me hacen sentir amada y feliz. 
De pronto me da miedo el tiempo porque, a reserva de lo que otras mujeres puedan decir, me parece que en el paso de los 30 a los 40 una en realidad no nota mucho la diferencia y con buenos cuidados se sigue viendo más o menos igual, pero el salto de los 40 a los 50 ay Diosito ayúdanos!  supongo que no tengo que explicarles por qué ¿quién quiere hablar de canas, arrugas, rollos y meno… ahhhhh!!!!!! no, ni lo invocaré! El otro día oí una frase que me hizo reír mucho, era de alguna mujer  cuyo nombre no recuerdo pero sin duda tenía un sentido del humor maravilloso, decía algo así como "A Muchos hombres la edad les sienta bien, con los años se van pareciendo a Sean Connery,  las mujeres con la edad también nos vamos pareciendo Sean Connery" jajajajajajaja ¿no es genial? 
Así es la vida, son sus ciclos y no hay nada que pueda evitarlo. Disimularlo, mejorarlo e incluso retrasar ciertas cosas es posible, dependiendo del esfuerzo que pongamos en ello y la genética  que traigamos de fábrica, pero la vida es cambio y el cambio es vida y negarnos a aceptarlo es la peor idiotez que uno puede cometer además de convertirse en un gran motivo de infelicidad.
Estoy segura que mi ultimo 40 será increíble, seguiré haciendo ejercicio y subiendo a mi oficina por las escaleras, usando tacones altos, botas y vestiditos cortos. Reiré cada día y en la medida de lo posible, huiré de los espejos que suelen torturarnos, y trataré de verme más en los ojos de quienes me quieren y son más benévolos. Comeré antioxidantes pero jamás dejaré los totopos con salsa verde ni el chocolate amargo; tomaré clases de cosas nuevas que reten mi cerebro y me recuerden que lo que no se usa se echa a perder y seguiré tomando el sol aunque tenga que ponerme FPS 850. Pero sobre todo seguiré creyendo en el infinito amor de Dios y en la magia de la vida que nunca deja de sorprenderme.
Espero que los 50 me encuentren muy ocupada, haciendo cosas, dibujando, escribiendo, inventando, riendo, amando y sin demasiado tiempo para pensar en ellos y si los ven por ahí dígales que vengo con una banda de viejas cañonas  que les vamos a romper la madre…


Fatales 49, gracias Dios por tanto

jueves, 11 de diciembre de 2014

El fondo, la forma y sus diferentes percepciones...

Seguramente les ha pasado que alguien les cuenta una idea genial que tiene y cuando nos enseñan su ejecución ponemos cara de What? pensando ¿por qué lo hizo así? ¡si sonaba maravilloso!
Vienen a mi mente campañas publicitarias o películas donde acabas diciendo chin… si la idea/historia era excelente cómo acabó siendo esta mierda...
Sin duda empatar el fondo —al que también le podríamos llamar  idea  o intención— con su forma que se traduce en aquello que hacemos como expresión de la idea, es un arte que solo pocos traen en el bagaje genealógico, la mayoría desarrollamos a través de las experiencias en la vida y algunos jamás  lo llegan a dominar.
Seguramente durante varios de ustedes vieron ayer en las noticias las imágenes de Adán Cortez, el joven de 21 años que haciéndose pasar por periodista irrumpió en la ceremonia de entrega del  premio Nobel que se otorgó a Malala Yousafzai a quien éste se acercó para intentar decirle algo que los medios reprodujeron como "Malala Mexico, please!" siendo detenido y retirado de ahí por elementos de seguridad solo unos segundos después. Comentaba el hecho con un amigo y le dije que en cierto modo el tipo me había conmovido a lo que él respondió "¡pues a mi me cagó que un güey que no ha hecho nada en su vida mas que ir a una marcha por los de Ayotzinapa se atreva a opacarle el momento a una niña que es un ícono mundial, quén le dijo a ese imbécil que podía compartir ese escenario y ese momento con ella; ¡solo quiso sentirse protagonista!".
Yo me quedé pensando y no dije nada inmediatamente, pues visto desde esa perspectiva sin duda la acción es despreciable y no motiva ninguna empatía, más bien la reprobación colectiva. Sin embargo yo la estaba viendo desde una óptica un poco distinta. Cuando vi la imagen me pregunté qué estaría pasando por la cabeza de ese chavo que lo impulsó a hacer eso, sería a caso su admiración por Malala, el pensar que si lograba tocarla de alguna manera ella podría ayudar en algo, o simplemente llamar la atención mundial hacia lo que está pasando en el país. Tal vez se sintió identificado o inspirado por la valentía, el coraje y la inteligencia de esta maravillosa jóven a quien aún si le hubiera echado una sábana encima no hubiera podido opacar porque simplemente NO hay forma de hacerlo. Quiero pensar que el haber ido hasta allá y arriesgarse a hacer lo que hizo a sabiendas de que iba a ser detenido, y sancionado de algún modo  fue por una intención noble, motivado por la admiración y en un intento de decirle a Malala "Si tú lo dices te escucharán". En pocas palabras me gustaría pensar que aún cuando la forma no fue la mejor, el fondo era bueno… Lo sé, quizá soy demasiado soñadora pero es que no puedo ser de otra manera.
A veces los sueños nos impulsan a hacer cosas muy locas o estúpidas y sin embargo no todo mundo tiene el valor para hacerlas. Me encantaría creer que ese sueño es el fondo de esta forma por muy mal que se haya visto, pero eso solo el tiempo nos lo dirá.





Felices reflexiones... 

jueves, 27 de noviembre de 2014

El amor nuestro de cada día...

Amanece en Manhattan y desde mi ventana puedo ver la emblemática figura del Empire State y las lucecitas que le dan ese toque de magia a las fotos nocturnas de la Gran Manzana y respiro y me siento feliz de estar aquí, de saber que el mini Fatal duerme en la habitación de junto con su mejor amigo al que no había visto desde septiembre cuando se vino a estudiar a NY.
Dos años y medio son tan poco y a la vez tanto, ese es el tiempo que ha pasado desde la última vez que estuve aquí, en esta ciudad tan mágica de la que todo mundo tiene recuerdos aunque sean solo cinematográficos...
Anoche cene con Fina, una de mis mejores amigas, han pasado 16 años desde que se mudó a vivir acá     y cada visita siempre es un deleite.... Cenamos en Omar's uno de esos Speak Easy súper chic en la 9a.
y nos enfrascamos en millones de pláticas interminables que caben en una sola, esa que empezamos hace años en las escaleras de McCann cuando los elevadores se descomponían y decidimos ser amigas. Ayer no fue la excepción... Recuento de lo que ha pasado desde la última vez y siempre, invariablemente, hablar del amor, de los hombres - porque como siempre decimos de broma   ¿qué hay otros temas?- de los padres, de los hermanos y los amigos, de México...la cuestión es que sin importar de quién se trate el tema siempre es el amor...

Acaba la cena y caminamos un rato. tomamos el metro, llegó a la parada de la 34 y nos despedimos, camino de regreso al departamento, hace frío pero es tolerable y ha dejado de llover y camino pensado en todo lo que hablamos, en como el amor en todas sus formas es invariablemente un acto de voluntad en el que el "happy ever after"  sin importar de qué tipo de relación familiar, de amistad o de pareja hablemos, se construye cada día con los momentos buenos que nos sostienen durante los no tan buenos... Y es que aún tratándose de tu padre, tu amiga, tu pareja,un hijo o incluso tu país...el amor nunca está garantizado y es nuestra chamba hacer que viva y crezca o se estanque y sea solo una costumbre rutinaria.
Hoy  es día de gracias y me parece que es un buen día para agradecer el amor... Ese amor nuestro de cada día que hace que la vida tenga sentido.

Felices reflexiones...

viernes, 24 de octubre de 2014

Día 28...

Este no es un relato sensual, de hecho parece un película de horror lo malo es que es completamente real y que sucede aquí, en el país donde vivimos y, como diría Jaime Mausán, "Nadie hace nada"...
Hoy se cumplen 28 días de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa y el clamor por saber qué pasó con ellos es mundial mientras el gobierno hace lo posible porque no se le desborde el cántaro que está más roto de lo que podemos ver y por todos lados deja asomar la podredumbre que contiene. Quizá la pregunta sería ¿qué nos pasa a los mexicanos que nosotros mismos lo mantenemos unido sujetándolo con nuestra indiferencia y apatía? 
esta semana 50,000 personas marcharon en señal de protesta y reclamo de justicia 50,000 en una ciudad de 20 millones... ¡Regrésenlos vivos! ¡Renuncia EPN! clamaban sus voces; vivos creo que sabemos que no están, y ojalá tuviera que tragarme mis palabras pero no hace falta ser erudito ni vidente para imaginar cuál fue la suerte de esos muchachos,  y todo por el temor de que irrumpieran con desórdenes el acto público de la "distinguida" alcaldesa de Iguala.
¿Hasta cuándo México? hasta cuándo entenderemos que los primeros culpables de que estas cosas pasen somos nosotros por permitirlo, por vivir ciegos ante la falta de valores de esta sociedad que aún cuando se entera de los actos de corrupción, impunidad e injusticia se indigna una semana para después dejarlo pasar. ¿cuántos más tendrán que morir?, ¿cuánto más podrán saquear? 
Sin duda lo mejor que este gobierno ha sabido hacer es mantener una sociedad polarizada, dividida y llena de resentimientos entre las clases sociales y sin duda nosotros no hemos ayudado mucho. ¿De verdad es todo lo que podemos dar como sociedad? cuánto más estamos dispuestos a seguir soportando esta mierda en que estamos sumidos?
¿Hasta cuándo México? por favor... despierta


miércoles, 22 de octubre de 2014

El intruso


Apareció un día de sol y ella pretendió no verlo pero su repetitiva insistencia, su actitud irreverente y esa pose anónima y retadora la obligaron a ceder; lejos estaba de saber o siquiera maginar que se metería en su vida volviéndose esa mirada que siempre estaba presente … cuando se vestía, o se desvestía…si se probaba zapatos o preparaba la cena y no lograba entender por qué aparecía en su mente cuando pensaba y sentía o se imaginaba cosas, y  ahora siempre volteaba para saber que ahí estaba. 
La culpa la tenía ella,  le había abierto la puerta, aunque fue solo un poco para mirarlo y satisfacer su curiosidad.  Sin saber como, en un solo movimiento, se había colado dentro de su corazón; cómo iba ella a saber que un intruso adorable la atraparía en su mirada y que de algún modo extraño al verse en sus ojos ellos le devolverían la imagen de la mujer que amaba ser. Ahora lo sabía... al final del cuento somos la mirada del otro, esa que a veces nosotros solos no podemos ver.
Un intruso vive en ella, un intruso que la mira con amor y con deseo sin el que ya nada quiere porque sin él ya no entiende aquella que quiere ser… la que vive en su mirada.



sábado, 4 de octubre de 2014

La enseñanza de la madre Consuelo


Hoy en la mañana platicaba con mi amiga Márgara que tiene una fundación llamada Todos en Cree-cimiento donde atiende niños con discapacidad severa, sí, esos que no aceptan en el Teletón y les da terapia de rehabilitación sin dolor con labradores entrenados en el programa suma+ t desarrollado por ella con el criador de Indigo Labs. Márgara y su equipo llevan a cabo esta impresionante y maravillosa labor desde hace 5 años y tienen un programa bien consolidado que ha ayudado a muchos niños y a sus familias pero, como todas las fundaciones, necesita recursos constantes que le permitan atender a más y sobre todo tener estabilidad económica. 
Después de oírla le conté que tenía que hacer lo que la monja de Pilar 
    —¿Quéeeee?  dijo ella
Sí, suena raro, lo sé, pero déjame explicarte...
Hace unas semanas fui a cenar con Pilar para celebrar su cumpleaños y entre las miles de cosas que nos platicamos, me contó que por artilugios del destino está involucrada en un proyecto para construir una escultura monumental más grande que el Cristo del Corcovado ( What? sí, leyeron bien, más grande) junto con un santuario para el Cristo de la Misericordia en el municipio de Ecatepec.

No acababa aún de contarme cuando yo la interrumpí diciendo " No manches, tanto que se necesita el dinero para otras cosas y que lo usen para eso!!!!, de verdad la iglesia no sé en que está pensando cua", antes de que acabara Pilar me interrumpió y dijo "sí, pero oye la historia y empezó a contarme
Resulta que la madre Consuelo, que vive justo ahí en Ecatepec, lavaba la ropa en la azotea y de pronto volteó a ver la gigantesca mancha gris y en un punto a lo lejos se imaginó por un momento una escultura de Cristo a la que la gente pudiera voltear cada vez que necesita esperanza y lo increíble que  sería para las personas de un lugar donde hay tanto crimen, tanta gente sin esperanza y tantas carencias   ver a Cristo diciendo "aquí estoy no estás solo"
Oí la historia, me quedé callada y después de pensarlo un poco no me quedó más que decir... pues sí. Touché... la monja tenía la fe y el empuje para haber llevado esa visión muy lejos y a través del obispo y un patronato echar a andar un mega proyecto hasta llegar a Pilar y a través de Pilar al gran escultor Ricardo Motilla que dijo sí al proyecto. Mi siguiente pregunta fue "¿y el dinero?" a lo que Pilar contestó –Pues la madre Consuelo dice "el dinero llegará"— nos reímos y brindamos y seguimos platicando de otras cosas.

Pasaron varios días y llego Odile a los Cabos, y de pronto sentí una angustia por todos los que estaban allá—incluído mi marido— y pensé que necesitaba hacer algo por mi gente, por los empleados de Flora y sus familias que habían resultado damnificados y sin pensarlo mucho mandé un mensaje en Facebook diciendo que recibiría víveres y ayuda mi casa sin tener ni idea de como iba a enviarla, yo solo cerré los ojos y pensé " Yo como la monja de Pilar...el camión llegará" no había pasado ni una hora cuando una amiga me mandó un mensaje que decía "¿cómo vas a enviar la ayuda?" me dio el contacto de una persona que iba a enviar un camión la siguiente semana y podía llevarla. No pude evitar reírme y reconocer que cuando creemos algo con el corazón las cosas de una u otra forma llegan.

Sin duda cuando trabajamos por algo y lo deseamos fervientemente, el universo conspira y las cosas llegan, no siempre de manera tan inmediata, pero llegan.

Los invito a que visiten la página de facebook de Todos en Cree-cimiento y la de suma+ t


y a que vean este video


y si pueden comprometerse con una donación del monto que sea, o saben de alguien interesado en hacerlo y quieren más información, por favor  háganmelo saber para ponerlos en contacto con Márgara.
estoy segura de que lo que necesitamos como dice bien la madre Consuelo "llegará".


Felices reflexiones.



El tamaño que sí importa...




Una tarde en el club, los niños corriendo y yendo a sus clases de cuanta cosa existe mientras la mamás platican, toman café, y arreglan  el mundo. De pronto un grupo niños de unos 5 años se va a una esquina del jardín y todos miran —de manera cero discreta— dentro de sus trajes de baño y hacen comentarios sobre sus cuerpos. Las mamás solo los observan y ríen, y alguien dice... ¨pues sí...así son desde chiquitos viendo quién tiene el más grande¨. 
El mundo esta lleno de bromas sobre el tamaño de esa parte especifica de la anatomía de los hombres y de las maravillas o no que estos pueden hacer con ella. Supongo que el tamaño importa para lograr ciertas cosas o hacer algún tipo de faena especial, sin embargo cuando hablamos de hombres normales sin problemas específicos en ese aspecto, en realidad hay muchas otras cosas en las que el tamaño importa mucho más que en esta.


El tamaño de tu cuerpo puede ser larguirucho o chaparrito, pero como bien dice un amigo mío ¨seré chaparro, pero nunca chiquito" y es que independientemente de nuestras dimensiones corporales y capacidades físicas hay ciertos tamaños que verdaderamente importan cuando se trata de ser hombre.

—No importa el tamaño de tu cabeza, pero sí el de tus pensamientos, de tus ideas, de tus sueños, y tu imaginación. De lo que te permitas vislumbrar en tu futuro, del esfuerzo que pongas en lograr que se haga realidad sin dejar que los obstáculos te amilanen o te detengan.

—No importa el tamaño de tus ojos, pero sí el de tu visión, de tu capacidad de ver más allá de lo evidente, de poder analizar y atacar los problemas desde diferentes ángulos para tener mayor claridad.

—No importa el tamaño de tu boca, pero sí el de tus palabras y de lo que hagas sentir a los demás con ellas, de lo que inspires y consigas transmitir cuando las uses. Importa el tamaño de tu sonrisa y de cuán generoso seas con ella hacia los demás.

—No importa el tamaño de tus orejas, pero sí el de las palabras que dejes entrar y el de la apertura y sensibilidad que tengan para aceptar las críticas y saber distinguir cuándo deben importarte y cuándo no.

—No importa el tamaño de tus manos, pero sí el tamaño de tus obras, de lo que hagas por otros de lo que construyas en cada día de tu vida y de lo que des a los demás con ellas.

—No importa el tamaño de tus piernas, pero sí el de tus pasos y de qué tan lejos permitas que te lleven en el mundo a explorar diferentes caminos que te hagan comprenderlo mejor. Importa el  tamaño de la fuerza que desarrolles en pies y piernas para poder levantarte cuando caigas y para mantenerte firme cuando el viento sople y quiera tirarte.

—No importa el tamaño de tus pies, pero sí importa el de tus ganas de pisar firme y saber cuándo actuar con prudencia y cuando alocarte un poco, Ser prudente es bueno pero a veces hay que hacer locuras que nos hagan sentirnos vivos. Importa también el tamaño de la capacidad que tengan para ponerse en los zapatos de otros y ver el mundo desde su óptica.

Y por último...
—Sí Importa el tamaño de tu corazón, de tu capacidad de amarte y perdonarte porque solo haciéndolo es que podemos amar y perdonar a los demás, aunque a veces no logremos entenderlos del todo. Importa cuanto puedas abrirlo para acercarte a Dios  y si lo usas bien y mucho crecerá aún más y te hará feliz; tal vez no siempre inmediatamente, pero te permitirá sonreír y sentirte satisfecho cuando llegues al final del camino.

El tamaño sí importa, solo hay que enfocarse en las cosas correctas y hacerlas crecer... Respecto al otro amiguito si es más largo o corto pues... supongo que hay cosas que lo compensan my advice: Be creative and resourceful...  jajaja


Felices reflexiones...












jueves, 25 de septiembre de 2014

cuando miró bien...





Recorrer el diario acompañada de un café con su habitual chorro de Baileys,      —no hay mejor manera de comenzar el día,  ¿qué tipo de padecimiento tendrán esos que no esperan ni a que den las 7:00 para salir disparados a entrenar en el gimnasio?, sin duda hay gente enferma en el mundo,  hacer ejercicio antes de las 10 no es opción— pensó.
Siguió leyendo...La guerra en Siria, el ébola que se sigue expandiendo, el asesinato del diputado y su asistente,  México a la cabeza de los países con embarazos en adolescentes... #yisus, ¿qué hacer?, ¿reir, llorar o ponerse a rezar? El mundo... tan mundo y tan incomprensible, salvaje como todos los días desde el principio de los tiempos.

Deportes, moda, socia... sus ojos quedaron atrapados por una fotografía... lo miró con detenimiento,   sonreía feliz al recibir un premio con esa cara de niño que era imposible no amar... otra presea para la repisa    —Bien hecho—  pensó, y cerrando los ojos le mandó mil besos   
     —mientras haya sueños, habrá esperanza, amo verte brillar — dijo muy quedito y mientras lo decía ella también brillaba...

 se perdió en los recuerdos y el mundo de pronto pareció mejor.



domingo, 14 de septiembre de 2014

Culpable

Desperté con tus ojos clavados en mi piel, tus ojos que me acusaban, mirando de esa forma profunda, encantadora y al sentirme  enjuiciada no pude más que verlos y confesar: culpable.
Me declaro culpable de actos provocadores, de pasar el día pensando historias locas para atrapar tu mente y de soñar despierta con besos y miradas que tengan algo nuevo que nunca hayas sentido y en formas de invadirte que aún no he descubierto.
Me declaro culpable de querer provocarte de todas las maneras que puedo imaginar, de provocar tu mente, de provocar tu alma, de provocar tu cuerpo.
Me declaro culpable de querer instalarme en tu yo más profundo para que nunca puedas sacarme ya de ti sin importar  siquiera si estás lejos o cerca, si vivo o si ya he muerto,  porque al final del día seguiré estando en ti.
Me declaro culpable de amarte locamente, de provocarte siempre y de vivir dejándote detalles diminutos,  miradas que te atrapen, palabras cariñosas, sonrisas que te arropen  y logren invadirte de una manera tal que no haya ya poder que me saque de ti.

Me declaro culpable...



jueves, 11 de septiembre de 2014

give it a shot baby...

Lo pensó un poco, releyó el mensaje por última vez y le dio send; al minuto aparecieron 2 palomitas que indicaban que había sudo entregado... ahora solo quedaba esperar la respuesta.
Ale daba vueltas en la cama y se preguntaba si mandar ese mensaje había sido lo correcto o si de plano se había visto demasiado lanzada, lo último que quería era mandarle a Diego el mensaje equivocado y que pensara que era una loca posesiva. Lo conocía demasiado bien para siquiera intentar cambiarlo... era un empedernido amante de las mujeres, era su naturaleza, siempre había algo que tenían que lo hacía voltear y apreciar una  linda cara, un buen cuerpo, linda risa o lo que fuera; al final del día eran, como él decía, como las puestas de sol, "todas tienen algo lindo"...era discreto y respetuoso pero hay cosas que las mujeres sabemos que pasan por la cabeza de un hombre aunque nunca lo digan... porque en realidad también pasan por la nuestra, pero eso  no importaba, la cuestión era saber si él quería que ella fuera la más especial de todas. Giró sobre su abdomen y tomó el teléfono y marcó...

     —¿Ana? pues ya está, le mandé el mensaje...
     — ¿y?
     — ¡Aún nada! estoy que me muero, solo espero que no me mal interprete tal vez fue medio estúpido decirle que solo ando con Pablo por entretenerme y no estar sola. En realidad Pablo es encantador,  educado, amo su acento argentino, me hace reír y es entretenido y además es tan guapo... más que Diego en realidad, pero no sé... no hay la magia que siento con Diego , para qué negarlo, sigue siendo especial en mi corazón. Le dije que quería ser su amiga,  su cómplice, su socia y su amante, pero ser la única  que sea todo eso...

     —¿quéeeeee? No wey, estás loca, como se te ocurre, eso se puede mal interpretar y luego puede creer que quieres ser dueña de su corazón, su mente, su cuerpo, su lana y todo lo que venga unido a él y que  se vuelva tu propiedad exclusiva ¡eso asusta hasta al demonio!

      —Lo sé, pero Diego me conoce Ana, sabe que no soy así... no es lo mío, y si piensa eso y sale corriendo entonces sabré que no es él, echaré unas lágrimas y me consolaré en los brazos de Pablo jaja que no están nada mal por cierto, e intentaré encontrar la magia con él. Tampoco puedo estar esperando a ver a qué hora Dieguito se decide y además me enteré de que Carla sigue encaprichada con él... ojalá esté consciente de lo nefasta que es esa mujer. No la soporto para serte franca, pero no por que ande tras Diego eh, sino por su actitud de dueña del mundo que gira a su alrededor y bueno... ok también por que anda tras él y las cosas que dice. En fin, si a Diego le late pues que le llegue. Yo ya le dije lo que pensaba porque no quiero dejar pasar la oportunidad de darnos chance y porque sentí que él también  quería lo mismo and that is that... en fin, a lo mejor me equivoqué,  veamos qué responde... igual me manda por las cocas. Ya te cuento luego que pasó. ¿Tennis mañana a las 9? ¿o te da frío perder de nuevo? jajajajaja

   —A mi nunca me da frío ... see you there 


   —Cool... quien pierda invita el desayuno en el café O...

   —te odio... ahí te veo

Colgó el telefono, se quitó la bata de baño y con el pelo aún medio húmedo se metió entre las sábanas azules que amaba sentir directamente sobre la piel mientras pensaba "qué diablos, mejor intentarlo que quedarse callado, Ay Diego, espero que seas quien creo que eres..." silbó y Maxi se subió a la cama y se acurrucó en sus pies. 



miércoles, 27 de agosto de 2014

El mejor regalo de mis padres...

Ni la educación, ni los viajes, ni nigún maravilloso objeto del deseo que pudiera cruzar por mi mente —incluida aquella corona de reina que mi papá me compró en NY– son lo mejor que he recibido de mis padres.


Después de su amor incondicional el mejor regalo que mis padres me han hecho en la vida llegó un 7 de Dic. de 1969 y le pusieron Luis. Supongo que fue mi regalo anticipado considerando que mi cumpleaños era exactamente una semana después y así un pequeño bebé de piel muy blanca que varios años después tuvo la osadía de crecer bastantes más centímetros que yo, llegó a mi vida. 
Sagitario, igual que yo y sin embargo tan diferente. Desde niño fue muy ingenioso, dibujaba muy bien, hacía maquetas con soldaditos que pintaba y aviones de aeromodelismo. También tenía un Kid acero y un vehículo gigantesco en el que lo metía y lo paseaba por montañas de tierra con su amigo Jaime de quien  al llegar del kinder el primer día de clases le dijo a mi madre "¡tengo un amigo de ojos morados!"  aunque en realidad eran azules. No le gustaba mucho hablar, supongo que como él me robó centímetros yo le robé esa capacidad de contar cosas sin parar, "yoyita cuéntales" solía decirme cuando quería que alguien se enterara de algo... Tampoco era un gran lector, mientras que yo me leía cuanto libro caía entre mis manos.
Él Era el delgadito, el de piel blanca, pelo medio caoba y ojos rasgaditos; el rebelde al que no le gustaba que nadie le dijera lo que tenía que hacer, el que quemaba las calificaciones después de haberlas escondido semanas y las echaba por el excusado intentando el crimen perfecto. El que pedia permiso de ir al baño en clase y jamás regresaba y hacía que mi madre visitara constantemente la escuela para oir algo asi como: "es muy inteligente pero no quiere hacer las cosas".
Acumulaba cosas en su habitación, todo lo metía debajo de la cama , o encima del sillón,  y mi madre le pedía desesperadamente  "alza tus cosas" hasta que un día lo amenazó y le dijo que como su cuarto era un tiradero, desde ese momento  iban a meter ahí todo lo que no supieran dónde poner. Supongo que llegó un momento en que enloqueció y empezó a guardar todo en su lugar y desde ese día se volvió Mr. Ordenado y no bromas.

Solíamos jugar a hacer casas con miles de cobijas y almohadas que poníamos entre las camas, y pasábamos horas dando vueltas en el garage de la casa en una carcacha de pedales que nos habían heredado los primos de puebla. Nos peleábamos, como todos los hermanos, pero siempre ha sido mi hermano consentido... y el único.

Mi hermano, que porta con garbo lo que sea que use pues tiene buena percha,  ya sea que juegue tennis,  golf, vaya a la bici o a correr, sale con el equipo apropiado (igualito que yo), siempre va muy arreglado y combinado por la vida y diciéndole a mi madre " mamá mi hermana es medio hippie ¿no?" y cuando hacía cosas locas también le decía "Ma, no es mala pero ¿qué no se te cayó de chica?" y me hacía reír mucho. Cuando se enteró que esperaba mi primer hijo sus palabras fueron: "estoy muy feliz por ti, ya vas a tener alguien que te comprenda"

Inteligente, audaz, parco en sus comentarios, maestro del sarcasmo y encantador cuando se lo propone. Con un carácter explosivo como cohete de feria del que hay que correr y esconderse cuando se enoja pero dulce y comprensivo cuando alguien necesita de él. Siempre positivo, aunque mucho más racional que yo. Cuando hace algo lo hace perfecto, o de plano no lo hace, pues desprecia la mediocridad abiertamente y sin miramientos. Algo que me encanta de él es su generosidad esa que a mi me cuesta porque soy medio "codita", también esa capacidad que tiene de ver todas las posibilidades existentes para resolver algo,  y que nada se le atora. Me encanta verlo con sus hijos, creo que es un gran papá aunque no podría ser de otro modo, tuvo un gran maestro. 
Compartir la vida con Luis ha sido divertido, gracias hermano por ser mi compañero, mi complice, mi amigo y sin duda, como ya dije al principio el mejor regalo que me han dado mis padres.




miércoles, 13 de agosto de 2014

Por qué amo el color...

Recorria los valles de Escocia cuando de pronto me llego a mi mente esta pregunta  ¿por qué amo tanto el color?
Amo el color que explota en las pupilas, que nos sorprende en las flores que sonríen de repente al doblar la esquina o en el azul del cielo que se llena de nubes que son como borregos que adoptan formas raras.
Amo el azul intenso del mar cuando es profundo, y el brillante turquesa de las aguas bajitas. Los dorados divinos de los campos de trigo, los rojos, cafés naranjas y amarillos de los valles y montañas y del cielo que muere dejando en su lugar las noches estrelladas. Amo el verde de la hierba que absorbe la mirada y esparce por la tierra semillas de esperanza.
Amo el color porque nos muestra la vida en sus diferentes gamas, a veces tan intenso que parece comernos y otras palideciendo perdiéndose en la nada. Ni el más maravilloso pintor puede igualar la maravilla del cielo al ponerse el sol, la transparencia del agua que se precipita por la montaña, el azul del mar cuando el sol brilla en todo su esplendor, el verde de la hierba y las gotas que quedan atrapadas en ella cuando acaba de llover...
El color es la vida,  cambiante y dinámica; diferente a cada minuto dependiendo de la luz que refleje,  ¿por qué amo tanto el color? ahora lo entiendo...  el color  es quizá mi forma favorita de sentir a Dios.


viernes, 18 de julio de 2014

Y me descubro pensando... las cosas que amo de ti






Ni rodillas ni codos de elefante, quiero una piel suave que me recuerde tus manos y me devuelva tus besos mientras me miro al espejo y trato por todas las formas de ya no extrañarte tanto. Cierro los ojos y sigo untándome la crema recorriendo mi cuerpo con ella como si fuera la última vez.

Evoco tus ojos que son como tú, siempre echados palante,  que todo lo dicen sin que tu boca emita sonido alguno, si explotas de enojo o mueres de amor, no puedes callarlo porque ellos lo gritan aunque tú te presumas que siempre eres tan cool. Amo tu cabeza más llena de ideas que de pelo y el sorprendente universo que hay dentro de ella en el que habitan las historias de un hombre, los sueños de un valiente, las ideas de un justo y el honor de un caballero. 

Suena el celular y salto, siempre es lo mismo me pierdo un rato en mi mente y  me descubro pensando las cosas que amo de ti. vuelvo al presente exaltada, he pasado cinco minutos pasmada frente al espejo cuando tengo tanta prisa, Dios... nunca llegaré temprano es un hecho estoy maldita; aunque sonrío aliviada... pues hay peores maldiciones, mucho peores que estos minutos en que me voy y me descubro pensando... las cosas que amo de ti.




domingo, 13 de julio de 2014

¿Cuándo fallamos?



Imaginen que tienen un amigo súper deportista, inteligente,  de esos que siempre logra todo lo que se propone y además lo hace bien, que ha  recibido premios y todo mundo lo admira por los logros que va teniendo. Se convierte en una de esas personas a las que todos ven  como ejemplo por su tenacidad, su empeño y la capacidad de alcanzar todas sus metas.   Un día decide emprender un proyecto muy ambicioso,  planea una estrategia y trabaja duro todos los días durante mucho tiempo pero por azares del destino nunca no lo logra. la pregunta es  ¿falló?
La historia nos da miles de ejemplos que nos demuestran que no siempre los visionarios que lucharon por un sueño son quienes llegan a verlo consolidado.  La verdad es que hay muchos que construyen sus sueños sobre sueños que otros han tenido antes y quizá hasta nosotros mismos lo hemos hecho alguna vez. La pregunta es: ¿esas personas fallaron?
Siempre he creído que las personas fallan cuando se fallan a ellas mismas, esos que tienen sueños maravillosos pero nunca se atreven a cruzar la calle para ir a buscarlos, fallan; quienes permiten que las opiniones de los demás y las críticas los hagan desistir de buscar lo que quieren, fallan. Cuando nunca confían en que pueden llevar a cabo las grandes ideas que tienen... fallan. Pero aquellos que dejan la vida buscando lo que sueñan jamás fallan, sin importar que lo alcancen o no porque aún cuando nunca logren lo que se proponían, son ellos los que van abriendo nuevas brechas y caminos, sirviendo de inspiración a otros que muchas veces acaban lo que ellos empezaron.
Sin duda la educación pretende formar a nuestros hijos para que sepan competir y ganar, y qué increíble saber que son los mejores en algo; pero la vida no es una competencia ni la felicidad el premio que nos aguarda al final. La vida es un viaje hecho de muchos trayectos, unos buenos y otros no tanto y lo que en verdad debemos enseñarles es que no siempre se gana pero aún así podemos seguir sonriendo y  decir "Hoy no se pudo, pero lo di todo y puedo volver a intentarlo" y si por alguna razón no podemos volver a intentarlo, comprender que a veces las cosas simplemente no son para nosotros; que lo único  imperdonable para cualquiera es no atreverse, no buscar, no vivir luchando por lo que piensas, sin importar si eres político, maestro, ama de casa, activista o bailarín de ballet.
La grandeza se mide por la entrega y el corazón que ponemos a las cosas que hacemos y aún cuando no se gane, quienes son grandes, lo siguen siendo en la derrota; simplemente hay veces en que el otro es mejor.

Como un amigo mío dijo sabiamente "El sueño es la lucha y el camino, no el destino"

Felices reflexiones...

miércoles, 2 de julio de 2014

¿Tú sumas o restas?, aritmética simple de la vida diaria...

Quienes me conocen saben que lo mío lo mío no es la matemática ni el pensamiento abstracto, trato pero me cuesta, sin embargo, trasladando las operaciones básicas al entorno de la vida cotidiana, puedo decirles sin dudar que mi operación favorita es la suma. Sumar es juntar, y es un hecho innegable  que cuando nos sumamos hacemos equipo, que por sus siglas en inglés TEAM quiere decir, Together everybody achieves more —juntos todos obtenemos más—y desde mi óptica esa es la misión que tenemos mientras caminemos por este mundo.

Hace algún tiempo oí a Carlos Alazraky en una entrevista y como contaba que cuando era pequeño su padre vivía lejos, en España creo;  un día le escribió una carta en la que le decía "te quiero con todo el corasón" y el primer comentario del padre al recibir la carta fue: "corazón se escribe con Z". Calculo que Carlos Alazraky ha de tener unos 62 años o por ahí y sentí que aún  lo contaba con un dejo de dolor, ¿se imaginan lo que es para un niño poner sus sentimientos , su "corasón" en un papel con toda la ilusión de hacérselo saber a su padre y que le den esa respuesta? creo que este es un claro ejemplo de lo que es restar en vez de sumar. El papá restó, quitó la importancia del fondo y se concentró en la forma que al final del día con los años, la lectura y la práctica el pequeño Carlos de todas maneras conseguiría. 
Todo esto que les acabo de contar viene a colación del partido del domingo entre México y Holanda en el que lamentablemente perdimos. Leía ayer la columna que Max Opina escribió con vehemencia sobre el tema y de pronto comenzaron a venir a mi mente todos los tuits, posts y comentarios de los que desprecian de todas las maneras posibles a la selección, supongo que lo hacen porque en el fondo les duele y quizá  el trasfondo de esto va mucho más allá del fútbol. Dicen por ahí que el futbol es lo más importante de lo menos importante y sin duda también es un reflejo de las sociedades que representa. 
En el minuto que cayó el 2o gol de Holanda muchos tuiteros no tardaron en poner "Lo mismo de todos los mundiales: Jugamos como nunca, perdimos como siempre" y yo me pregunto ¿será?  ¿De verdad creen que perdimos como siempre? porque señores, lo que yo vi en la cancha fue un equipo que nunca se achicó y luchó hasta el último minuto por ganar contra un equipo holandés,  físicamente superior en varios aspectos y que no es un pan Bimbo para nadie. 
No sé lo que opinen ustedes, pero perder un partido porque el otro demuestra que es mejor, o porque la suerte no nos sonríe es muy diferente a perder porque un equipo desmoralizado se deja ganar; y como yo lo veo lo mismo aplica en todo. Si compites en algo, en lo que sea, un concurso de spelling bee, una competencia de natación. una edición de operación triunfo o una beca en el extranjero lo que importa en realidad es nunca rendirse,  dejar el alma para lograrlo y si por alguna razón otro es mejor que nosotros o algo pasa y no obtienes lo deseado, saber que diste todo y poder sentirte orgulloso aún cuando no lo hayas logrado y ojo... dije orgulloso, no feliz.
Soy una creyente total de la importancia del incosciente colectivo que suma, que une. No me gustan las personas que siempre ven el pelo en la sopa pero no hacen nada para quitarlo y aquellos que se dedican a ensombrecer cualquier acción que no logra coronar un triunfo y dejan de ver todo lo demás para envolverse en el drama y la retórica patética de así somos, México jamás cambiará, claro, no podía ser de otro modo etc... hagan favor de no hablarme hasta que cambien su mood porque neta... me ponen mal. A los que le dieron las gracias a la Selección, al piojo y a la afición por la ilusión, por las sonrisas, los gritos, los connatos de infartos que sufrimos y los goles que gritamos y disfrutamos les digo, ¡esa es la actitud! no se vive de eso, pero con ella se avanza y se ve siempre adelante para ir por más. El pensamiento positivo siempre nos impulsa para avanzar y noten que dije positivo, no conformista, hay mucho por hacer y una golondrina no hace verano.
Les recuerdo también que México ya fue campeón olímpico, y acaba de ser campeón con 7 oros en el concurso mundial de robótica Infomatrix que se celebró en Bucarest el mes pasado donde los estudiantes del Politécnico Nacional se enfrentaron a 22 países que no comen piña en el tema. Este es solo un ejemplo de que México ya no es el mismo de antes y de que hay una nueva generación de mexicanos que le entran con todo contra quien sea y no se sienten los ratoncitos verdes del cuento que a la primera de cambios ya se quieren ir a su casa a llorar su derrota.
Lo digo siempre... sí, México tiene miles de problemas, sí el futbol es usado como pan y circo —como tantas otras cosas y por mucho lo prefiero— porque ¿saben qué? el fútbol nos une y en este México de las divisiones que tantos promueven y exaltan porque así conviene a sus intereses, es lindo saber que de pronto las calles se vacían y la mayoría de los mexicanos estamos en lo mismo sin importar clases sociales o condición, con la verde puesta, original, pirata, nueva o de hace 4 mundiales o simplemente con lo que encontramos verde en el closet y con los ojos puestos en ese equipo que durante 90 minutos sigue sin importar lo que pase y nos vemos en él. Sin duda tengo que reconocer que me fascinaría ver  que nos unimos así para otras cosas que son verdaderamente urgentes y trascendentales para este país.
Claro que es triste perder, claro que se sufre y cuesta entenderlo pero lo que nuestros hijos deben entender es que en fútbol, al igual que en todos los ámbitos, este país tiene la capacidad de ser grande, de no dejarse caer, de levantarse una y otra vez para seguir luchando hasta conseguir lo que queremos.
Así que si eres de los que escupiste toda tu amargura y veneno y hasta llegaste a decir "qué bueno que perdimos" o de entrada le ibas al otro equipo porque no crees en México, por favor piénsalo 2 veces y si no tienes nada bueno que aportarle a este país, te sugiero que pases a hacer tu trámite y te vayas a vivir a uno que merezca tu admiración, tu respeto y tu amor.



Ah, y los que se ofendieron por el Tuit de KLM...  ¡no me amuelen! ¿no han oído eso de "el que se lleva se aguanta"?

Felices reflexiones...



miércoles, 18 de junio de 2014

Al mal tiempo... perspectiva


De vez en cuando todos tenemos uno de esos días en el que las cosas no salen bien, de esos en los que parece que nos levantamos con el pie izquierdo. Se te hace tarde, había mucho tránsito por la lluvia,  al final te dejaron plantado, no te pagaron,  y cuando pensabas llegar a amansar tu hambre y tu enojo con una rebanada de pastel del día anterior... Oh sorpresa, tus hijos habían acabado con él.

Días como estos habrá miles y ¿saben qué? sin importar que tan contrariados y enloquecidos nos dejen les puedo asegurar que no pasan de ser eso... días difíciles que ponen a prueba nuestra paciencia, templanza y capacidad de resilencia.  Si lo analizamos bien verán que no serán lo que podemos llamar un mal día en la vida, y les voy a decir por qué...



Hace varios años vivíamos en una isla caribeña donde el ritmo de la vida es relajado y cosas como que te digan que se van a tardar entre 5 y 7 días en ir a hacerte la visita para luego ver cuándo te conectan el teléfono; donde por los cortes de energía había que salir a echar a andar una bomba para volver a tener agua, donde de pronto por el mal tiempo el supermercado se empieza a quedar sin los productos que te gustan y luego hasta sin leche porque no llegan los barcos y ni modo, pasas a comprar lo que hay ... son gajes de la vida cotidiana pero créanme pueden enloquecer a una chilanga acostumbrada a un ritmo de vida frenético donde generalmente puedes tener lo que quieres, en el momento que lo quieres.

En octubre de 2005 el huracán Wilma pasó por el Caribe azotando varias islas, a la Florida y por supuesto a Cancún. A Turks & Caicos y a mi amada isla de Providenciales solo nos pegó la cola. pero eso para una rata urbana como yo era algo nuevo y jamás había sido entrenada para vivir este tipo de cosas.
Llovió y llovió, los caminos de terracería eran unas verdaderas lagunas, las clases se suspendieron porque todo estaba inundado y para colmo de males uno de los rayos  —que eran de miedo— fue a parar a uno de los generadores de Provo Power... (AKA la compañía de energía eléctrica) y más de la mitad de la isla se quedó sin luz, unos 3 días y otros casi una semana.
Ahora bien... ¿qué significaba eso? pues primero que nada el calor en esas fechas es como de 36ºC pero la humedad es como del 111% y sin aire acondicionado pues no es tan padre, especialmente en la noche. Lo que hay en el refrigerador de perecederos hay que comérselo y como allá todas las estufas son eléctricas pues o te haces de un asador de carbón o lo cocinas como puedas, o lo tiras cuando empieza a quererse salir del refri caminando y te atienes a comer cosas de lata y a ingeniártelas para crear menúes pa la contingencia.
Las casas tienen cisternas y el agua sube por bombas, ¿tinacos?, ¿qué es eso? por supuesto hay quienes tienen plantas de emergencia pero las prenden solo ratitos durante el día porque el combustible se acaba,  es carísimo y en estas condiciones... escazo. Por lo tanto había que usar cubetas de agua para jalarle a los baños y para bañarse. En nuestro caso teníamos alberca y confieso que nos metíamos a bañar en ella, nos salíamos, nos enjabonábamos y nos enjuagábamos con una cubeta. Yo pedía al último cuando todos habían terminado y oscurecía para hacer skinny dipping y al salir del agua enrollarme en una gran toalla y tumbarme en un camastro a ver el mejor cielo estrellado que he visto en mi vida.
Una tarde mi hijo Pech, que entonces tenía 9 años comenzó a a enloquecer... se quejó y dijo que ojalá no hubiéramos ido a vivir ahí, que quería comer no sé qué, que tenía calor, que no había televisión, etc, etc. Yo lo oí pacientemente dejando que sacara su frustración cuando de repente dijo la frase que me hizo enfurecer: "estoy viviendo el peor día de mi vida".
Nunca lo hubiera dicho... como si me pusieran un cohete en la cabeza exploté y me fui con todo.
Recuerdo bien que le dije: "Mira escuincle imbécil, ¡jamás me vuelvas a decir que este es el peor día de tu vida!  y si es, dale gracias a Dios. Los niños iraquíes que hoy perdieron a su padre, o sus piernas, o su casa ellos pueden decir que es el peor día de su vida (era la peor época de la guerra en Irak y la BBC pasaba escenas y reportajes todo el día),  Los que viven en Guerrero y Chiapas que perdieron todas sus cosas bajo el agua que no tienen ropa seca y limpia que ponerse y no tienen una cama caliente para dormir (había inundaciones terribles por las lluvias)  Ellos SI pueden decir que es el peor día de su vida, tú NO".
Se quedó callado... viéndome medio espantado, pero creo que entendió lo que estaba trantando de explicarle.

Los peores días de la vida no son los de contratiempos ni problemas, ni esos donde las cosas no salen como queremos. Esos son obstáculos que ponen a prueba nuestra paciencia, y nos entrenan para los verdaderos días malos.  Los peores días de la vida son aquellos en que el dolor nos cimbra, en que en un segundo la vida cambia y nos recuerda su fragilidad y su belleza.
Los peores días de la vida son esos en los que perdemos a los seres queridos, en los que un hijo está en la cama de un hospital, en los que muchos mueren por guerras, fenómenos naturales o accidentes sin que podamos hacer absolutamente nada para evitarlo. Son los días en los que hay dolor y pérdida y sin importar lo que hagamos no logramos mitigarlo y lo único que podemos hacer es soportarlo y seguir adelante.
Así que la próxima vez que la vida les de uno de esos, recuerden mantener la perspectiva y digan... ¡qué diablos!, mañana será mejor.


Tengo un amigo al que adoro con el alma, a quien admiro por sus sueños, su compromiso y los grandes planes que tiene para el futuro, que estoy segura logrará. Cuando esto suceda sé que habrá en su camino muchos días que parecerán los peores de su vida y entonces espero estar ahí para decirle mientras lo abrazo..."tranquilo solo fue otro día difícil".

Felices reflexiones...

domingo, 8 de junio de 2014

Hablemos su idioma...

Sin duda es cierto que hombres y mujeres hablamos lenguajes diferentes y el de ellos es —por mucho— bastante más conciso y escueto que el nuestro. Paseando por las redes me encontré por ahí estos cortitos que de una manera muy cómica hacen referencia a esto y a cómo usar los elementos del mundo masculino para comunicarnos con ellos.



Esto me hizo recordar algo que pasó hace varios años cuando mi querido Mr. Fatal compró nuestra casa e hicimos todo un proyecto de remodelación para dejarla nueva y a nuestro gusto. El hombre, siendo ingeniero y experto en proyectos de hotelería y esas cosas, se esmeró en cuestiones como conexiones de luz y contactos para sus bocinas especiales, computadoras, conmutador, etc. etc y no escatimó en gastos ni materiales de detalles de iluminación y acabados hasta que llegó el momento de comprar la cocina.
Fuimos a Quetzal, nos hicieron un proyecto muy lindo, nos entregaron la cotización y nos explicaron todo y aunque no dijo mucho,  la cara de mi marido mostraba ese gesto  de... it's not gonna happen. Salimos de ahí con el proyecto diciéndole al vendedor que nos diera dos días para estudiarlo y decidir.
Pasé el siguiente día pensando en argumentos convincentes que justificaran la compra de la cocina para la que había presupuesto, así que no era una necedad ni un capricho. Pensé y pensé hasta de pronto Eureka!
Un poco antes mi maridito acababa de comprarse un coche de esos alemanes que tienen una hélice azul y blanca por emblema... el juguetito le había costado una buena lana que de acuerdo con mis cálculos equivalía a casi 3 veces el precio de mi cocina...
Esa noche cuando llegó mientras bebíamos café y platicábamos de nuestros respectivos días, le solté mi speech. Le dije que había pensado en el asunto de la cocina y que me parecía que por los años de servicio que nos daría todos los días de los siguientes, por lo menos, 20 años o más y considerando que me gusta cocinar pasaría muchas horas en ella y que además muchas de las mejores reuniones, confidencias y hasta sesiones amorosas suceden ahí; se me hacía que valía la pena comprar una muy buena, igual que su coche que estaba increíble pero que a diferencia de esta compra y conociéndolo seguramente no conservaría más de unos 5 ó 6 años antes de cambiarlo por otro.
Mister Fatal me miraba sonriendo divertido al escuchar mi lógica, mientras yo le hablaba con mi más sexy voz y le tiraba miradas sugestivas.
Bueno, supongo que ya saben quién ganó la partida...


Felices reflexiones...

sábado, 17 de mayo de 2014

A veces nos dan y a veces les damos...

Now that I have your attention...lejos de lo que muchos de ustedes están pensando, el título de este post se refiere a la inspiración.

Leía el libro de mi amigo Max cuando llegué a un capítulo en el que la protagonista—una exitosa abogada—es considerada dentro de los candidatos de un despacho para convertirse en socia, cosa que aún hoy podríamos considerar extraordinaria. Obviamente la mujer se siente feliz y orgullosa, y de pronto se da cuenta de que más allá de una cuestión de interés meramente personal, súbitamente se vuelve un tipo de heroína, una fuente de inspiración, esperanza y ejemplo para las mujeres del despacho y automáticamente  se convierte en  abanderada de una causa.
Frecuentemente la vida nos pone a todos en situaciones que nos llevan a hacer cosas que, aún cuando pensamos que pasan totalmente desapercibidas para el resto del mundo, o que solo son importantes para nosotros,  sin percatarnos inspiran a otras personas, y en ocasiones a personas con quienes ni siquiera tenemos una relación muy cercana o incluso a desconocidos.
Un amigo me comentaba que una persona cercana a él había criticado un libro que escribió y algunas de las cosas que hacía, pensando que podía ayudar a otros a entender y enfrentar situaciones difíciles por las que estaban pasando,  aún cuando en realidad él no es psicólogo, terapeuta, ni nada por el estilo. En pocas palabras le dijo que desperdiciaba su tiempo. Cuando me lo contó me dio coraje por que para mi con que una sola de esas personas cambie, se siente inspirada, empoderada, o pueda ver las cosas de diferente manera; lo que hace habrá valido la pena y me enoja que alguien piense que sus acciones son totalmente intrascendentes.

Tarde o temprano todos servimos de inspiración a alguien más, pero quienes, por vocación, por gusto o simplemente porque así lo sienten, comparten sus cosas sin mayor interés que el de pensar que pueden ayudar a otros, son valientes porque este acto de compartir, de exponer una visión, un punto de vista, a veces no es fácil y nunca falta el que sin hacer nada, solo se dedica a criticar a quien si lo hace.
Así que la próxima vez que tengan cosas que quieran expresar o hacer no se queden con ellas, tal vez no pase nada, tal vez los critiquen o quizá incluso ustedes mismos lleguen a pensar que no valieron la pena, pero les puedo apostar que el día menos pensado, el tiempo les probará lo contrario y de donde menos lo esperen saldrá alguien que les diga: "gracias por inspirarme"




Felices Reflexiones...