domingo, 13 de julio de 2014

¿Cuándo fallamos?



Imaginen que tienen un amigo súper deportista, inteligente,  de esos que siempre logra todo lo que se propone y además lo hace bien, que ha  recibido premios y todo mundo lo admira por los logros que va teniendo. Se convierte en una de esas personas a las que todos ven  como ejemplo por su tenacidad, su empeño y la capacidad de alcanzar todas sus metas.   Un día decide emprender un proyecto muy ambicioso,  planea una estrategia y trabaja duro todos los días durante mucho tiempo pero por azares del destino nunca no lo logra. la pregunta es  ¿falló?
La historia nos da miles de ejemplos que nos demuestran que no siempre los visionarios que lucharon por un sueño son quienes llegan a verlo consolidado.  La verdad es que hay muchos que construyen sus sueños sobre sueños que otros han tenido antes y quizá hasta nosotros mismos lo hemos hecho alguna vez. La pregunta es: ¿esas personas fallaron?
Siempre he creído que las personas fallan cuando se fallan a ellas mismas, esos que tienen sueños maravillosos pero nunca se atreven a cruzar la calle para ir a buscarlos, fallan; quienes permiten que las opiniones de los demás y las críticas los hagan desistir de buscar lo que quieren, fallan. Cuando nunca confían en que pueden llevar a cabo las grandes ideas que tienen... fallan. Pero aquellos que dejan la vida buscando lo que sueñan jamás fallan, sin importar que lo alcancen o no porque aún cuando nunca logren lo que se proponían, son ellos los que van abriendo nuevas brechas y caminos, sirviendo de inspiración a otros que muchas veces acaban lo que ellos empezaron.
Sin duda la educación pretende formar a nuestros hijos para que sepan competir y ganar, y qué increíble saber que son los mejores en algo; pero la vida no es una competencia ni la felicidad el premio que nos aguarda al final. La vida es un viaje hecho de muchos trayectos, unos buenos y otros no tanto y lo que en verdad debemos enseñarles es que no siempre se gana pero aún así podemos seguir sonriendo y  decir "Hoy no se pudo, pero lo di todo y puedo volver a intentarlo" y si por alguna razón no podemos volver a intentarlo, comprender que a veces las cosas simplemente no son para nosotros; que lo único  imperdonable para cualquiera es no atreverse, no buscar, no vivir luchando por lo que piensas, sin importar si eres político, maestro, ama de casa, activista o bailarín de ballet.
La grandeza se mide por la entrega y el corazón que ponemos a las cosas que hacemos y aún cuando no se gane, quienes son grandes, lo siguen siendo en la derrota; simplemente hay veces en que el otro es mejor.

Como un amigo mío dijo sabiamente "El sueño es la lucha y el camino, no el destino"

Felices reflexiones...

2 comentarios:

  1. Yo sentí admiración por Messi, al saber que obtuvo su desarrollo físico gracias a la hormona de crecimiento, de lo contrario hubiera sido no petite sino enano, parece que tristemente su ego se comiò a ese niño que tuvo un sueño y una oportunidad :(

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  2. Querido Abraham, me acabo de enterar de que Messi está diagnosticado con Asperger... creo que eso lo cambia todo!
    Un beso enorme

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